¿Qué es...?: El trastorno por déficit de atención y hiperactividad



Casi al principio del estreno de este blog, Marisilla se puso en contacto conmigo para pedirme que hablara algún día del TDAH, ya que desgraciadamente lo ha sufrido en carne propia y, además, me explicó de primera mano su experienca como madre de un niño con este problema. Han pasado muchas semanas, pero dicen que nunca es demasiado tarde, así que aquí os dejo algunas de sus palabras, y os presento a nueva enfermedad de la que, espero, podáis aprender algo.

Despés de 12 años de conflictos escolares, de conflictos con otros niños, de conflictos con la famila...llegó un momento en el que nos vimos totalmente desbordados. Fué en ese momento, cuando desesperada, busqué información sobre el TDAH y la hiperactividad, dado que desde siempre sospechamos que la padecía..pero, sin embargo, todos los psicólogos a los que acudimos no nos dijeron nada al respecto.
También hay que decir, que la situación familiar había sido bastante complicada, así que supongo que todos los psicólgos respaldaban la actitud del niño en esos problemas.


El caso es que desesperados, porque ya no sabíamos que pautas y actitudes tomar (si regañar o no regañar. si castigar o no castigar, si tirarnos por la ventana o no) solicité ayuda y me recomendaron que acudiera a un especialista del tema y no un psicólogo cualquiera. El caso es que acudí a un gabinete especializado en TDAH y tras una entrevista inicial con nosotros (los padres) le tuvieron una semana haciendo pruebas y test de todo tipo. Finalmente, me dieron un diagnóstico aproximado, ya que el diagnóstico definitivo solo lo puede hacer un neurólogo. Posteriormente, acudimos al neurólogo, que confirmó el diagnóstico y le puso tratamiento.

Nos explicó que el tratamiento es fundamental y muy necesario, así que no nos negamos (aunque nos informó de que hay muchos padres que lo hacen).
Y en qué hora!!! Ahora mi hijo es otra personita...puede estar sentado tranquilamente viendo la tele, le resulta mucho más fácil estudiar, tiene menos "meteduras de pata" en los exámenes, es menos agresivo en general....ufff, no te puedes imaginar que cambio.
De hecho es como Jeckill y Mr. Hide...cuando se toma o no se toma la pastilla.

Ahora, me río, pero estuve totalmente desquiciada por ese tema.
El Trastorno por Déficit de Atención y Hiperactividad (TDAH) es un trastorno común de la infancia, aunque puede aparecer en todas las edades, y afecta a los niños de distintas maneras. Básicamente, estos niños es difícil que se concentren y presten atención. Algunos pueden ser hiperactivos o tener problemas para tener paciencia.

El TDAH afecta al 3-5% de niños, es decir, uno por aula escolar, predominando en varones con una proporción de 4 niños frente a 1 niña. Es una de las causas más frecuentes de fracaso escolar y de problemas sociales en la edad infantil.

La causa exacta de la enfermedad todavía se desconoce y, probablemente, es causado por una combinación de cosas. Lo que sí sabemos es que existe una alteración a nivel del sistema nervioso central, manifestándose mediante un aumento de la actividad, impulsividad y falta de atención, y asociándose con frecuencia otras alteraciones.Algunos de los factores implicados son:
• Los genes, (a veces el trastorno es hereditario)
• El fumar y beber alcohol durante el embarazo
• Algunos daños cerebrales
Algunas personas creen que el azúcar refinado causa el TDAH. Pero, la mayoría de las investigaciones no apoyan la idea de que el azúcar causa el TDAH.

La clasificación norteamericana de enfermedades psiquiátricas DSM-IV comprende dos grupos de síntomas fundamentales, la inatención y la hiperactividad/impulsividad, definiendo tres subtipos de TDAH:
• Tipo combinado: es el más frecuente. Presenta síntomas en ambos grupos de síntomas.
• Tipo predominantemente inatento: destacan los síntomas en el área atencional, y los de la hiperactividad/impulsividad no son significativos.
• Tipo predominantemente hiperactivo-impulsivo: destacan los síntomas de hiperactividad e impulsividad, y los del área atencional no son significativos.


El TDAH tiene muchos síntomas, pero en general estos niños son muy "movidos" e impulsivos, y tienen problemas para prestar atención y para concentrarse. Aún a pesar de intentarlo, son incapaces de escuchar correctamente, de organizar sus tareas, de seguir instrucciones complejas, de trabajar o jugar en equipo. El actuar sin pensar (la conducta impulsiva) provoca problemas con padres, amigos y profesores. Suelen ser niños inquietos, siempre en movimiento, incapaces de permanecer sentados mucho tiempo o con una constante inquietud (que se ve en tamborileo de dedos, movimiento constante de los pies o las piernas, etc.).

Al principio algunos síntomas pueden parecer comportamientos normales de un niño, pero el TDAH los empeora y hace que ocurran con mayor frecuencia. Los niños con TDAH tienen al menos seis de los siguientes síntomas, que comienzan en los primeros 5 o 6 años de sus vidas.
• Cambiar rápidamente de una actividad a otra
• Tener problemas para seguir instrucciones
• Soñar despiertos/fantasear demasiado
• Tener problemas para terminar cosas como la tarea y los quehaceres domésticos
• Perder juguetes, libros, y útiles escolares con frecuencia
• Estar muy inquietos y retorcerse mucho
• Hablar sin parar e interrumpir a las personas
• Corretear mucho
• Tocar y jugar con todo lo que ven
• Ser muy impacientes
• Decir comentarios inadecuados
• Tener problemas para controlar sus emociones
• Incapacidad para permanecer sentado mucho tiempo,
• Correr o trepar por sitios o en momentos inapropiados,
• Jugar muy ruidosamente,
• Contestar antes de que termine la pregunta,
• Ser incapaz de esperar el turno en las colas o en actividades,

El niño con TDAH es en muchas ocasiones incapaz de controlar su propia conducta. A veces parecen estar en otro mundo y no responden cuando se les pide que paren o se reclama su atención (mientras que el niño que se porta mal intencionadamente suele estar pendiente de las reacciones y respuestas de los adultos). Los padres perciben en el niño con frecuencia que es un problema de "no poder" más que de "no querer", por lo que se sienten frustrados en su capacidad para criarlos y educarlos. Muchos de ellos han ensayado decenas de métodos diferentes para intentar controlar los problemas conductuales de sus hijos, normalmente con escaso éxito.

Si un niño presenta este tipo de problemas sólo en un entorno (por ejemplo, sólo en casa, o sólo en el colegio), es improbable que el problema sea el TDAH. Aunque los síntomas del TDAH se agravan en situaciones de mayor desorganización (lugares ruidosos, con mucha gente, etc.), están presentes en mayor o menor medida en casi todas las situaciones y entornos de la vida del niño. Aunque las situaciones que les divierten (como ver dibujos animados o jugar con videojuegos) les permiten centrar su atención con mayor eficacia, la inquietud (agitar manos, piernas, pies,...) generalmente persiste. Esta variabilidad en las respuestas al entorno a veces genera una interpretación desde fuera de voluntariedad por parte del niño, por lo que se les atribuyen calificativos como "caprichoso", "malcriado", "vago", ...

En general, los médicos de familia pueden ya sospechar y hacer casi el diagnóstico, pero acostumbran a derivar a los pacientes a especialistas en salud mental, ya que tienen más experiencia y pueden confirmar el diagnóstico y dar un tratamiento específico. A veces puede ser difícil diagnosticar a un niño con TDAH ya que los síntomas pueden parecerse a otros problemas; por ejemplo, un niño puede parecer tranquilo y tener un buen comportamiento, pero en realidad le es difícil prestar atención y se distrae con frecuencia. O un niño se puede portar mal en la escuela, pero los maestros no se dan cuenta de que el niño tiene TDAH.

Los niños que tienen TDAH pueden mejorar con tratamiento, pero no hay cura. Hay tres tipos básicos de tratamiento:
 1. Medicamentos. Varios medicamentos pueden ayudar; los más comunes son los estimulantes, que ayudan a los niños a concentrarse, aprender, y estar tranquilos.
2. Terapia. La terapia conductual puede ayudar a enseñar a los niños a controlar su comportamiento para que puedan desempeñarse mejor en la escuela y su casa.
3. Combinación de terapia y medicamentos. Muchos niños mejoran con medicamentos y terapia.

Un niño con TDAH que no recibe un diagnóstico y/o un tratamiento correctos tiene altas probabilidades de sufrir, a lo largo de su desarrollo, un notable deterioro de su rendimiento escolar, de sus relaciones familiares y de su entorno social. Y lo que es más grave, que dicho deterioro y sus consecuencias se extiendan durante su vida adulta en forma de problemas laborales, dificultades de pareja, consumo de drogas, conductas antisociales y otros trastornos psiquiátricos asociados.

Ser adolescente no siempre es fácil. Los adolescentes que tienen TDAH pueden pasar malos momentos. La escuela puede ser difícil y algunos adolescentes pueden tomar demasiados riesgos o romper reglas. Pero, al igual que los niños que tienen TDAH, los adolescentes pueden mejorar con tratamiento. Los síntomas suelen atenuarse a lo largo de la adolescencia y la vida adulta, sobre todo la hiperactividad, y aunque en muchos casos aún persisten durante este periodo, el paciente puede ir compensándolo.

Del mismo modo, muchos adultos tienen TDAH y no lo saben. Al igual que el TDAH en los niños y adolescentes, el TDAH en los adultos puede dificultarles la vida. El TDAH puede hacer que a los adultos les sea difícil sentirse organizados, conservar un empleo, o llegar al trabajo a tiempo. Los adultos que tienen TDAH pueden tener problemas en sus relaciones personales. El TDAH en adultos se puede diagnosticar y tratar.

 
Información extraída del National Institute of Mental Health y trastornodelactividad.com

9 firmas:

Anna 2 de enero de 2010, 16:44  

Muchísimas gracias a Marisilla por su atención y colaboración :D Si queréis conocerla, os anim a que paséis por su blog y veáis la cantidad de imaginación y buen corazón que derrocha :)

Y a todos los demás, como siempre, recordaros que podéis mandarme vuestras dudas, peticiones y demás, y los contestaré encantada ;)

Marisilla 2 de enero de 2010, 17:36  

Holaaaaaaaaaaaaa!!!
Ole, Ole y Ole....me ha encantado la entradita y te doy un millón de gracias por haberla hecho, dado que a pesar de lo que parece, sigue siendo un trastorno desconocido.
¿Me dejas que copie tu post para llevármelo al mío? Será la primera entradita que haga después de mis vacaciones..jejeje, que sigo de parranda!!
Ah, por cierto, no se si te comenté que finalmente a mí también me lo han diagnosticado, y bueno, las pastillitas milagrosas parecen hacer menos efecto en mi (dado que muchas actitudes ya se han vuelto parte de mi forma de ser) pero aún así, sigue siendo fantástico!!.
Un beso Anita, y enhorabuena por tu blog, que es estupendísimo!!!

Anna 2 de enero de 2010, 17:39  

Por supuesto que puedes copiarlo Marisilla, faltaría más :D

Me alegra mucho que al final hayas aclarado también tu situación y que, aunque sea un poquito, el tratamiento te ayude :)

Un besazo!!

Nebulina 3 de enero de 2010, 13:31  

Yo sobre esto solo puedo decir algo..especialidad en Psiquiatría Infantil YA!!!
Un besazo!

Anna 3 de enero de 2010, 14:20  

Pues sí Nebulina, es una de las cosas que le faltan al sistema MIR.

Besos!!

Cristóbal Buñuel Álvarez 3 de enero de 2010, 17:32  

Hola, Anna. Te pongo un enlace a un monográfico sobre TDAH que la Revista Pediatría de Atención Primaria dedicó a este tema:
http://tinyurl.com/yetb6ja

El TDAH es una enfermedad real (lo digo porque, con las corrientes "conspiranoicas" que hoy se llevan, hay quien niega su existencia). Eso sí, su prevalencia no es del 15-20% como puede leerse en algunos estudios americanos. Los europeos, más conservadores (y más sensatos) hablamos, con datos en la mano, de una prevalencia del 3-5%, que no es baja.

Tiene tto. eficaz, tanto farmacológico (metilfenidato - que NO es una anfetamina -) como cognitivo-conductual. Los pacientes mejoran en un 70-80%.

Espero que te sea útil el enlace.

Un saludo.

Anna 4 de enero de 2010, 0:27  

Muchas gracias Cristóbal, le echaré un vistazo estos días :D

Marisilla 20 de enero de 2010, 14:51  

Hola Anna!. He intentado ver el enlace que puso Cesar y no puedo. Has podido leer tú el artículo? me interesaría mucho. Un saludo.

Anna 20 de enero de 2010, 17:23  

Marisilla, tienes que copiar y pegar en la barra de direcciones, a mí me ha dejado ;)

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