One Lovely Blog Award

Aunque no soy muy dada a hacer éste tipo de cosas, Blackzack, que me conoce bien, además de proponerme a hacerlo ha dado en el clavo con las razones: me aburro. Desde que estoy de baja, apenas sé con qué actualizaros ésto para que no muera... Así que, gracias Blackzack por el premio y la oportunidad de contaros algunas cositas más acerca de mí y de este blog.

¿Cómo se te ocurrió el nombre del blog? ¿Tenías otras alternativas?
¡Creo que fue lo primero que me vino a la cabeza! Cuando finalmente me decidí a abrir un blog, idea que me rondaba desde hacía tiempo en la cabeza, apenas pensé en el título pero, evidentemente, a medida que Blogger me iba pidiendo los datos llegamos al punto en cuestión: ¿y ahora qué nombre pongo? Pensé en algo que resumiera lo que quería que fuera: mis vivencias relacionadas con el mundo de la salud... ¡y me salió solo! La verdad es que puede que no sea muy original, pero estoy contenta con haberlo elegido.

 ¿Cuál fue la razón inicial para crear un blog?
Supongo que no hay una única razón. Simplemente coincidió un momento de mi vida en el que tenía muchas que decir (o creía que las tenía), tiempo para hacerlo y perspectivas e intención de mantener un proyecto así a largo plazo. Además, siempre me ha gustado escribir, y éste medio me parecía tan bueno (o más) como cualquier otro para mantener la práctica.

¿Cuál es la entrada que más éxito ha tenido y cuál crees que puede ser la razón?
Uy, hace mucho que no miro el tema de las estadísticas del blog... Pues, ahora que lo miro, me asombra ver que  la entrada más leída es ésta acerca de la malaria (con 22172 visitas). Ni idea del motivo.

¿Cómo crees que tu blog te beneficia en el día a día, si lo hace?
¡Por supuesto que me beneficia! Desde el puro placer onanista de darme una plataforma para lanzar mi opinión y mis vivencias sin apenas censura hasta haberme conseguido grandes oportunidades laborales. Por ejemplo, recuerdo que yo apenas conocía mi hospital cuando terminé la carrera pero, gracias al blog, contactaron conmigo para presentarse y pedirme que les hiciera una visita a ver qué me parecía como opción para mi residencia. Y miradme ahora, encantadísima con esa decisión. Como esa han venido tantas otras: oportunidades de trabajo fuera del hospital, iniciativas colaborativas en las que poder participar, conocer a gente muy interesante... Puede parecer típico y tonto, pero realmente crear éste blog ha sido de las mejores cosas que he hecho.

¿Qué idioma te encantaría estudiar y nunca has tenido la oportunidad? ¿Y alguna asignatura que nunca entró en tu plan de estudios, pero que te habría gustado cursar?
Me encanta estudiar idiomas, así que cualquiera me serviría. Ahora bien, si tuviera que elegir uno, me gustaría no empezar sino reemprender mi estudio del árabe, una lengua que me encanta y tuve que abandonar con gran tristeza por mi parte mientras estudiaba para el MIR...
1Y lo mismo se aplica a estudiar cualquier otra cosa! Qué queréis que os diga, soy así de rarita.
¿Qué aspectos o hechos te molesta más que la gente en general desconozca o tenga mal asimilados acerca de tu profesión?
Muchos. Demasiados. Pero si hay algo que me molesta especialmente es que nadie conozca mi especialidad, la Medicina Interna y, por mucho que lo intente explicar, siempre se lleven una ideas equivocada de lo que es. Lo cual es especialmente molesto cuando me ocurre con familiares y amigos, que a éstas alturas todavía no saben ni qué estoy haciendo, ni para qué sirve.

¿Qué mejorarías en la carrera que estudiaste para que te preparara de forma más eficiente para el mundo laboral?
¡Las prácticas! La mayoría de cosas que nos "enseñan" (a través de anticuadas presentaciones en .ppt) y todo lo que de verdad deberíamos saber, se aprendería mucho mejor pasando el doble de horas en el hospital, viendo muchos más enfermos, con un buen adjunto o residente siempre a nuestro lado. Toooodo lo demás, se puede aprender en libros y revistas.
¿Cuáles eran tus asignaturas favoritas en el colegio? ¿Y las más odiadas?
¡Es que me gustaba todo, ya os lo he dicho! Si tuviera que elegir, me quedaría con Biología y Matemáticas. Y la más odiada, siempre ha sido la Educación Física... hasta que llegó el Dibujo Técnico en Bachillerato, algo para lo que soy absolutamente negada.

¿Qué opinas de la necesidad de estar presente en las redes sociales?
Primero, que no es una necesidad. Ojo, para mí sí lo es, pero entiendo muy bien, y me parece hasta razonable y saludable, que no lo sea para todo el mundo... No voy a enumerar las ventajas que le veo ni por qué me parece una necesidad para mí, pero creo que es algo muy respetable que alguien no quiera estar presente en ellas, así que de vez en cuando deberíamos plantearnos cómo llegar a estas personas.

Si tuvieras que hacer un proyecto de investigación, ¿sobre qué sería?
¡Hay tantas ideas que me rondan la cabeza! Especialmente ahora que estoy a mitad de residencia, empiezo a plantearme en serio un proyecto de investigación... Supongo que, por trabajo ya realizado y por ser la línea principal de investigación en mi Servicio, me decantaré (si lo acabo  haciendo), por algún tema relacionado con la enfermedad tromboembólica, pero desde la insuficiencia cardiaca, cualquier enfermedad autoimmune, las nuevas tecnologías o la implementación de una escuela de pacientes... hay mil ideas que me parecen interesantísimas.

¿Cómo trabajas en tu blog? ¿Planificas con tiempo las entradas que vas a escribir o lo haces cuando te viene la inspiración y las publicas al instante?
Depende. Normalmente, cuando se me ocurre un tema no lo escribo al momento; medito en él al menos un día, pensando en líneas generales qué es lo que quiero decir y por qué siento la necesidad de hacerlo. Pero también es verdad que a veces, como hoy, me siento frente al teclado y escribo sin más.
 
 
... y aunque ahora me tocaría nombrar a algunas personas para que siguieran esta entrada y contestaran a estas preguntas, permitidme que no lo haga pues ya no sé quiénes habéis o no contestado y quiénes tendréis ganas de hacerlo. Quien quiera, libre es de copiarlas y hablaros un poquito de su blog.

Ascendiendo...

Y es que, a pesar de que creía que no, y porque el tiempo vuela... ¡¡ya soy R3!!

Así es, desde hace casi una semanita (el pasado día 13), me encuentro ya a mitad de camino de la residencia. Buff, ¡mitad de camino!: qué lejos veía el final cuando empecé y ahora, dos años después, lo veo tan cerca que ya me invade el pánico por todo lo que no me dará tiempo a aprender.

La verdad es que hace unos días andaba algo desanimada, porque creía que, estando de baja, mi paso a R3 se retrasaría. Y es que yo contaba los meses que llevo ya sin trabajar (dos), y le sumaba la baja maternal. Bien, no caí en la cuenta en que "el curso" terminaba en mayo, así que el tiempo que esté de baja a partir de ahora cuenta a parte del que llevo a la espalda. Y, según parece, sólo hay que retrasar el cambio/recuperar, cuando se está ausente un 25% del total del "año", que equivale a unos 3 meses laborables. O sea, que de R2 no me ha afectado y, aunque puedo recuperarlos por temas docentes, no afecta a mi contrato ni a mi ascensión forzosa en la jerarquía médica. En resumen: que sí, que soy un año mayor.

Ahora bien, es taaan raro. Aunque la tontería siempre hace ilusión (al menos a mi), porque siginifca que durante un año he aprendido y trabajado mucho en algo que me encanta y, además desde R2, he enseñado y me he responsabilizado de muchas más cosas, el hecho de no estar trabajando ahora, me deja una sensación agridulce. Por una parte, porque siento que todo el tiempo que estoy pasando en casa me aleja cada vez más del ritmo que llevaba, y creo que me costará volver a cogerlo: me da la sensación de que cada día me olvido de algo  importante y me alejo más de aquello que quería ser y hacer. Por otra, no  poder estar allí cuando mañana se incorporen todos los nuevos, ni estar con ellos en estos primeros meses en los que tanto tienen por aprender, me sabe muy mal.

Sin hablar, por supuesto, de que como os decía ésto empieza a dar vértigo de verdad. El ir cada vez más sola, el tener cada vez más y más responsabilidad y el ver el final cada vez más cerca, da mucho miedo. Me queda tanto por aprender, tantas cosas que me gustaría hacer antes de terminar, que el tiempo se está convirtiendo en un verdadero enemigo.

Aún así, como no, estoy muy contenta. Contentísima, por estar haciendo algo que me encanta, y porque al parecer por mis evaluaciones no lo hago nada mal. Contenta por el lugar donde lo estoy haciendo. Contenta por mis compañeros. Y, claro está, contenta a pesar de todo por no estar ahora mismo allí, porque el motivo me hace más que feliz y merece verdaderamente la pena.

R3. Y me siento todavía taaaaan pequeña...

Mucha suerte a Cristina, que será nuestra R1 a partir de mañana, ¡bienvenida! Y suerte y ánimo a todos los que os incorporáis a vuestros hospitales: ¡¡disfrutad que ésto pasa volando!!

Los ángeles de la guardia

No quería dejar pasar la Semana de la Enfermería sin hablaros un poco de este gran colectivo. Y, perdonádme, pero aunque mi admiración va para todos ellos, no puedo sino centrarme en el personal de enfermería de mi hospital y, más que en ningún otro, en el personal de Enfermería de Urgencias.

Como ya os dije el otro día, a mí (como a todos), me han salvado el culo en más de una ocasión. No puedo sino agradecer a tod@s l@s enfermer@s que han trabajado y trabajan conmigo la gran paciencia y profesionalidad que han demostrado en todo momento. Conmigo y, sobre todo, con los pacientes.

Personalmente, por las horas que paso con ell@s, me llevo mucho mejor con l@as enfermer@s de Urgencias, que son también con quien trabajo de forma más estrecha. Eso me ha  propiciado, además de buenas amistades fuera del hospital, un buen ambiente de trabajo, gran colaboración por su parte y aprender muchísimo de ell@s, quienes llevan en general mucho más tiempo que yo en ésto y, además, están muy bien preparad@s. Cuando tengo guardia me suelo preocupar de mirar con qué adjuntos o residentes compartiré esas horas, pero si de algo no me preocupo nunca es de saber qué turno de Enfemería me toca: con sus más y sus menos, sólo tengo buenas palabras para tod@s.

Evidentemente, ha habido encontronazos con algunos. Evidentemente, no todo el mundo se vuelca del mismo modo en el trabajo. Evidentemente, no me fío del criterio de tod@s cuando me advierten que corra (o que no lo haga). Pero, afortunadamente, tengo la suerte de trabajar en un hospital pequeño donde todos nos conocemos y sabemos de qué pie calzamos y donde, por suerte, el personal de Enfermería realiza una gran labor de forma admirable.

Creo que los pacientes tienen la idea de que los médicos y l@s enfermer@s no nos llevamos bien; de que unos nos creemos por encima de los otros. Desgraciadamente, hay compañeros que fomentan esa idea con su actitud. Pero creo también  que, poco a poco, la Sanidad se está alejando cada vez más de esa "parcialización del conocimiento" y que, entre todos, estamos construyendo un espacio de trabajo en equipo multidisciplinar donde cada uno aporta lo que puede. Está en manos de todos hacer que ésto siga así, que compartamos nuestros conocimientos y experiencias entre todos, que nos escuchemos, y que eso se traduzca en una mejor atención al paciente.

Una vez más, un consejo a los que empezáis ahora: ¡escuchad a Enfemería! Y a tod@s los que compartís horas conmigo (o las compartiréis), perdonad mis dudas e inseguridades, tened un poquito de paciencia conmigo y estad segur@s de que siempre estaré agradecida por la gran labor que lleváis a cabo y lo mucho que aprendo de vosotr@s cada día.

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