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Caso clínico: Ascitis maligna

Hace unos días presenté de nuevo un caso en sesión clínica del servicio de Medicina Interna y, como no, me gustaría compartirlo con vosotros. La verdad es que es un caso que me pareció muy interesante mientras lo fuimos llevando en planta, sin demasiadas florituras pero para repasar mucho y de muchos temas, así que espero que os guste.
Si a alguien le interesa la bibliografía, dejádme un comentario para que os la mande, ya que me revisé muchos temas y puede ser interesante si os gusta el tema. Y por supuesto, para cualquier otra cosa, también espero vuestras respuestas...

MIR, días 206-213

 - Asignatura/s estudiada/s: Neurología y Neurocirugía, Psiquiatría, Neumología y Cirugía Torácica, Pediatría, Ginecología y Obstetrícia, Miscelánea, Immunología, Cardiología.
Intentos de suicidio: curiosamente, a medida que avanza el calendario van siendo menos, pero he tenido un par de momentos bastante malos...
- Capitulo de serie al día (u ocio diario): esta vez sí, que esto ya toca a su fin y necesito estar lo más despejada que pueda
- Lectura al día: ¡cumplido también! Me terminé un libro genial que os recomiendo (Claus y Lucas, de Agota Kristof) y he empezado con mi amado Paul Auster, que suele ser siempre mi primera lectura del año y esta vez se estaba retrasando...
- Actualizar el blog: no, pero esta semana pienso hacerlo todos los días
- Aprovechar los domingos: el domingo pasado no, porque ya sabéis que me tocaba estudiar, pero ayer sí tuve la tarde (sólo la tarde) libre y estuve pasando el rato en casa con amigos... ¡y crêpes de chocolate!

¡Qué rápido pasan los días! No sé si es bueno o malo, pero me inclino más a lo primero; si pudiera cerraría los ojos y me despertaría ya el sábado ante el examen, dispuesta a darlo todo y a terminar con la agonía... Pero no, no pasan tan rápido, y todavía se me hacen largas las horas de estudio... aunque cada vez que cierro el manual del día me invade una sensación de paz que, aunque me dura poco porque en seguida quiero abrirlo y seguir repasando, durante unos minutos me hace sentir satisfecha con el trabajo hecho estos meses.

Sí, parece que mi estado de ánimo mejora, y es que aunque sigo teniendo momentos muy duros (y los que me quedan hasta el sábado), aunque sigo llorando por cualquier cosa, aunque hablar del examen me pone histérica, aunque estoy nerviosísima, aunque ya apenas duermo... también estoy contenta, muy contenta de que esto termine. He dejado de pensar a cada minuto en el resultado, porque de nada sirve que lo haga; ya no sé si tendré un número para hacer lo que quiero, lo dudo, pero ha pasado a estar en segundo plano, ahora sólo quiero que llegue el sábado por la noche y respirar, dormir, relajarme...

La verdad es que viendo mi último simulacro, que tuve este sábado, nadie pensaría que debo estar contenta; siempre me han dicho que en el examen se saca más o menos lo mismo que los últimos simulacros, y ahora que me ha ido mal, la gente dice que no es así... Bueno, no fue un resultado tan malo como esperaba mientras lo hacía (porque a mí me pareció un examen difícil, y más siendo el último), pero desde luego con esa media pocas posibilidades tengo. Pero repito: me da igual, sé que puedo hacerlo muy bien, así que el sábado haré todo lo que esté en mi mano para que así sea... y ya veremos.

Mientras llega el día, mientras sigo estudiando (además, con un semana de asignaturas muy duras), voy a intentar pasarme cada día por aquí para relajarme, a contaros algunas cosas que me he dejado por el camino de estos meses, y a seguir dando rienda a mis miedos y esperanzas. Como decía hace un rato en Twitter, llevo más de un año diciendo que "cuando acabe el MIR voy a...", y ahora ya puedo deciros, por fin, "la semana que viene voy a..."

Ya véis, técnicamente, el vaso siempre está lleno ;)

MIR, días 127-130

 - Asignatura/s estudiada/s: Ginecología y Obstetrícia, y un poquito de Digestivo.
Intentos de suicidio: un par
- Capitulo de serie al día (u ocio diario): pues no. Un par de días sí descansé, pero casi todas las noches las pasé recuperando horas de Digestivo
- Lectura al día: no cada día, pero sí he sacado bastantes ratos para leer
- Actualizar el blog: 1 entrada
- Aprovechar los domingos: no demasiado, aunque salí a dar un paseo (cosa que hacía mucho que no hacía), en el que descubrí un bonito parque cerca de casa, y luego jugué un ratito a la consola (cosa que todavía hace más que no hacía).

La semana pasada, como ya os comenté, me tocaba estudiar dos asignaturas en una: Ginecología y Obstetrícia. La verdad es que, personalmente, apenas me gustan, aunque paradójicamente los temas más engorrosos, como son todos los de oncología, son los que más disfruto estudiando (sí, soy tan rara que me gusta lo más pesado...); vamos, que no se presentaba una semana demasiado buena. Por suerte, es una asignatura de importancia media, así que quitando un par de temas importantes, el resto no es mucho de entrar en detalles.

Eso sí, como la semana anterior no pude terminar con el temario de Digestivo, casi todas las noches, después de mis 8 horitas diarias de Gine y de una cena rápida, estudiaba un par de horitas más. ¡Vamos, que no descansé mucho que digamos!  Y, lo peor, es que todavía me quedan un par de temas de Digestivo por repasar... para los que no sé cuándo sacaré tiempo. Sinceramente, empiezo a estar bastante agobiada.

Pero bueno, el sábado fui a clase (después de un par de semanas sin ir), y aunque creí que se me haría algo pesado, se me pasó tremendamente rápido, el profesor fue genial, y me di cuenta de que la semana me había cundido bastante más de lo que creía... Total, que entre eso y pasar la tarde en casa de mis padres, el sábado terminó siendo un buen día. Y el domingo, pues lo dicho, un paseíto por mi nuevo barrio y algo de desconexión.

¿Empiezo a recuperar el ritmo? Eso creo. Espero que no sea demasiado tarde...

MIR, días 76-126

Sí señores, nada más y nada menos que 40 días de mi andanza MIR que no os he ido narrando... Ya sabéis, estos meses han sido (y son) un quiero y no puedo: mucho por hacer, mucho más que quiero hacer, y el tiempo escurriéndose por segundos. Como últimamente os digo, mi intención es  retomar mi actividad normal ahora que las cosas parecen volver a la normalidad (bien afincada en el nuevo piso, recuperando estudio atrasado, etc.), y para ello lo siento, pero tenéis que aguantar un breve resumen de mis últimos meses de estudio...

- Asignatura/s estudiada/s: Han sido tantas! Algunas no pude seguirlas al día, de modo que las tengo pendientes para el final de la segunda vuelta (dentro de nada), en la que tenemos unos días de vacaciones/recuperación... Pero aún y así, entre mudanzas y escapadas, esto es lo que he conseguido estudiar: Dermatología, Inmunología, Neumología, Cardiología y Cirugía Cardiovascular, Otorinolaringología, Digestivo y Ginecología
- ... pero me han quedado por estudiar: Nefrología, Reumatología y Cirugía. ¡Ah! Y unos 3 simulacros por hacer (y otros tantos por corregir)
Intentos de suicidio: como supondréis, ¡¡muchos!!
- Capitulo de serie al día (u ocio diario): no, con todo lo que tengo pendiente y el tiempo de estudio que he sacado para hacer otras cosas, ha habido muchos días en que al cerrar los libros lo único que he hecho ha sido dormir (y poco). Aún así, sí he intentado aprovechar los días que he podido para leer, ver alguna serie o salir.
- Lectura al día: no cada día, pero sí he sacado bastantes ratos para leer
- Actualizar el blog: mejor ni cuento las entradas, que me sofoco... :(
- Aprovechar los domingos: sí... y no. Ha habido muchos domingos que he aprovechado para estudiar cosas pendientes, repasar otras, etc. pero aún así he intentado guardarme al menos medio día para recuperar algo de sueño y/o descansar del MIR.

Como véis, no es un balance demasiado optimista de esta segunda fase... Después de un muy buen inicio, con tiempo que me sobraba diariamente para poder repasar, mis momentos de desconexión, buenos resultados en los simulacros, etc. verme privada de tanto tiempo y desbordada por mil cosas a hacer, ha menguado mi energía y buena predisposición. Ya me lo dijo Rubén aquí, ¡no es tiempo para hacer mudanzas!

En tres semanas termina la segunda fase, que siento que no he aprovechado como debería, y tenemos una semana de vacaciones antes del esfuerzo final... que en mi caso (y espero que en la de algunos más) será de recuperación. No sé si me dará tiempo a ponerme con las asignaturas pendientes y los simulacros, pero lo intentaré y, sinceramente, espero que después vuelva a ver los resultados que, a pesar de todo (y por mal que suene), creo que merezco.

Nada más por ahora. Sólo deciros una vez más que os echo de menos, que mi Reader echa humo de todo lo que tengo por leer, y que mi intención es volver a escribir. ¡Mucho ánimo a los que estáis como yo! Y a los demás, claro :)

¿Jugamos a médicos?: Neurología (respuestas)

He tardado mucho, lo sé, pero llevo unas semanas sin parar demasiado... Sea como sea, aquí os dejo las respuestas a los casos clínicos sobre Neurología y, por supuesto, el ránking de doctorcillos que se pasean por aquí.

Como ya os comenté aquí (bastante tiempo llevaba aguantando la sorpresa), dentro de unas semanas haré un sorteo con todos los participantes para haceros un pequeño regalito y, para el ganador, directamente tendrá uno. Así que animáos mientras a seguir participando.

Como siempre, para las respuestas, clic en el título de la entrada...

¿Jugamos a médicos?: Neurología


Esta semana os toca examinaros de Neurología... ¿Lo véis difícil? Como siempre os digo, lo importante es participar y daros cuenta de que muchos sabéis más de lo que creéis. Por mi parte, intentaré colgar las respuestas hacia mediados de la próxima semana, así que tenéis unos días para jugar.

Os recuerdo las reglas: podéis contestar en vuestros comentarios o mandándome un mail si lo preferís, tendréis un punto por cada respuesta correcta. De todos los casos que suba haré un ranking y en unas semanas (¡cada vez menos!) habrá un ganador. Los no sanitarios están ganando terreno últimamente, así que medicoblastos, residentes y adjuntos... ¡demostrad lo que sabéis!

Para leer las preguntas (bastantes esta vez, una por cada "tema"), clicad en el título de la entrada...

Abrid vuestro manual por...: Endocrino

Endocrino, para el MIR, es una asignatura de importancia media-alta: tiene algunos temas muy preguntados (por ejemplo, la patología del tiroides es la 2º más preguntada de la historia del examen), pero en cambio otros son totalmente innecesarios. Aún así, si se hace el esfuerzo de comprenderla, no es una asignatura compleja, y para mí, salva algunas preguntas de otras asignaturas, así que la veo bastante rentable.

El número medio de preguntas por año son 16 y, en cuanto a imágenes, aunque el año pasado (el primer año que se incluían imágenes en el examen) hubo una foto de una enferma de Cushing, no creo que sea una asignatura muy importante a preparar, porque los métodos por imágen se utilizan poco en el diagnóstico (excepto TAC/RMN para localizar algunos tumores), y son cuadros bastante típicos de reconocer.

El Manual de Endocrino, de 57 páginas, consta de las siguientes partes:
- Introducción: hormonas y fisiología
- Hipotálamo-hipófisis
- Tiroides
- Glándulas suprarenales
- Diabetes mellitus
- Metabolismo del calcio
- Nutrición y obesidad
- Trastornos del metabolismo lipídico
- Trastornos endocrinos múltiples
- Tumores neuroendocrinos
- Hipoglucemias
- Trastornos de la diferenciación sexual
- Síndrome metabólico

Para profundizar un poco más, pinchad en el título de la entrada...

Día Mundial del Asma: embarazo y asma (parte II)

Hoy, 4 de Mayo, es el Día Mundial del Asma... este año, recuperano el lema del año pasado "Puedes controlar tu asma".

El asma es una enfermedad muy frecuente (dicen que la enfermedad crónica más común, aunque tengo mis dudas), grave y con importantes repercusiones. Por todo ello, merece una entrada para hablar largo y tendido de por qué y cómo se produce. Sin embargo, hoy no toca esa entrada: os debía mi visión del caso de mamá (contra)corriente, así que aprovecho el día para hacerlo. ¿Recordáis de su historia? ¡Pues vamos allá!

De entrada, si hay algo a remarcar, es que la gente con asma (como con otras enfermedades crónicas) no siempre está sintomática: se pasan fases agudas seguidas de períodos estables donde sí, siguen exisitiendo los problemas (en el caso del asma, una hipersensiblidad y estrechamiento de los bronquios), pero en un grado tan leve que la persona no lo nota. Aún así, dado que el problema nunca desaparece del todo, se pueden producir descompensaciones causadas por algún factor desencadenante que, a veces no se conoce, pero que en el caso que nos atañe, parece ser el embarazo. Y un embarazo junto a una enfermedad de base, no es nada desdeñable.

Durante el embarazo se producen multitud de cambios en el cuerpo de la mujer, más allá de los que se pueden ver externamente. En nuestro caso, es importante ver que el feto, a medida que crece, empuja el diafragma hacia arriba, comprimiendo los pulmones... Eso hace que los pulmones vean su tamaño reducido (en realidad, el tamaño es el mismo, pero están comprimidos), movilicen un volumen menor de aire, etc. ¿Os imagináis que efectos tiene ésto en una persona con asma? Si de por sí se ven forzados a luchar contra una mayor resistencia (la inflamación y obstrucción de la via aérea) y le añadimos ahora que la resistencia aumenta y el aire es menor... ¡el ahogo es lo mínimo que pueden notar! Es fácil entender así que el embarazo pueda descompensar a la mujer asmática y empeorarle su cuadro.

En el caso de nuestra "mamá" se añadió otro factor clave: una infección respiratoria. Coincido con sus médicos en que debió ser una neumonía, dada la clínica que presentó (fiebre tan elevada, tos, dolor) y que hacerle una placa no hubiera servido para mucho y hubiese sido un riesgo innecesario para el bebé. Ya sabéis que las radiaciones no se aconsejan en el embarazo, porque pueden producir malformaciones y problemas en el feto; aún así, en casos de necesidad sí se hacen, pero en este caso no hubiera aportado nada (si viéramos la neumonía, sólo confirmaríamos algo que ya sabemos, y si no la viéramos no podríamos descartala del todo... además, el tratamiento sería el mismo en los dos casos).

Bien, ya tenemos dos causas de descompensación y empeoramiento: el embarazo y la infección. Recordemos lo que viene ahora "el fisioterapeuta respitatorio me advirtió, junto con el neumólogo que me atendió allí, de que respiraba muy mal, que apenas movía el diafragma y que, probablemente, la cosa se pondría peor conforme avanzara el embarazo y aumentara la presión"; efectivamente, por lo que ya os he explicado, al ir creciendo el feto el diafragma se desplaza cada vez más, y la presión en la caja torácica aumenta, dificultando la movilización del aire. Me parece muy, muy bien, que se incida en la fisioterapia respiratoria (pequeños ejercicios respiratorios) ya que, no sólo en el embarazo, puede ayudar mucho a las personas asmáticas a mejorar un poco su ahogo y evitar algunas complicaciones.

Pero, ¿qué pasa con el tratamiento? He estado revisando las guías de manejo más actualizadas, y en ninguna se aconseja retirar la medicación de base, es decir, que el consejo del alergólogo de dejarla, no lo veo para nada justificado. De hecho, durante el ingreso se utilizaron los mismos fármacos que se usan en situación normal, sin embarazo de por medio, porque ninguno está contraindicado durante la gestación o la lactancia. Y sí, creo que el hecho de dejarla al principio del embarazo contribuyó a esta agudización tan tremenda, porque el asma debe estar muy controlado durante estos 9 meses... y está claro que éste no lo estuvo al principio.

Finalmente, me parece obvio que la mejor decisión por parte de todos fue programar una cesárea, pues el esfuerzo del parto es agotador para cualquier mujer, pero más aún si no puedes respirar... Pensad que en cada contracción se genera una presión enorme, y coger y soltar aire en estas condiciones no es tarea fácil. De hecho, a media que llegaba el momento vemos que la situación empeoraba, que la mamá volvía a ahogarse y necesitar ayuda, así que fue una decisión muy sensata.

¿El miedo a las infecciones? Me parece muy comprensible. ¿Acaso no tendríais miedo vosotros? Si estáis viendo que estando "sanos" (sólo con asma) ya lo estáis pasando mal... sumadle una infección que puede ser perjudicial para los dos, ¡cualquiera querría salir de casa y más con el alarmismo que había por ese entonces con la gripe A!

Lo que cuenta ahora, eso sí, es que mamá y hijo están bien y preciosos (doy fe de ello); es una pena que el recuerdo del embarazo sea ahora tan negativo pero con el tiempo, estoy segura, se difuminará y quedarán los buenos momentos.

Consultas externas XIII: semana 19-25 de abril

Esta semana llego a última hora, pero como siempre os traigo el repaso semanal a la blogosfera sanitaria. ¡Y cargadito de cosas interesantes!
  • Hace unos días leía en el blog de Eva acerca de situaciones que pueden asustar a los padres primerizos; entre ellas, se encontraba el llanto espasmódico. Casualidad de casualidades, el Dr.Santi nos explica qué es y por qué se produce.
  • ... y en el blog de Eva, nuestra madre contracorriente, una interesante entrada sobre cómo evoluciona la recuperación después de una cesárea.
  • Pero no os vayáis todavía de su blog sin echar un vistazo a esta entrada, y el poco tacto que a veces tenemos.
  • Una vez más nos hacemos evo de lo devaluada que parece estar la Medicina de Familia, y por eso nos llama la atención la entrada del Dr.Bonis y su reflexión acerca de la vocación que debería primar en esta especialidad. Desde aquí espero que, ahora que todos los MIR-2010 tienen su plaza, haya más casos como el de Laia...
  • ¡Turno del cine! Desde Medycine analizan esta semana Tender merciesCrazy heart, y Camino a la jungla. Y, desde Pediatría Basada en Pruebas, XXY.
  • La medicina está, a mi gusto, demasiado tecnicalizada actualmente: dependemos demasiado de caras y sofisticadas pruebas diagnosticas, y nos olvidamos de mirar, tocar, preguntar y escuchar al paciente. Pero si vamos más allá, nos dejamos también otras cosas por el camino (¡aunque algunas no muy agradables!); en Medicina Joven nos cuentan algunas.
  • Sin estetoscopio nos lanza una innovadora propuesta. ¿Se hará pronto realidad?
  • Las recetas cuestan dinero, ya no en medicamentos y tiempo, sino también en recursos: papel, tinta... pero, ¿sabéis exactamente cuánto papel podríamos ahorrarnos?
  • Menudo dilema ético-legal nos planteó esta semana Nebulina... No os perdáis su entrada ni los comentarios que suscitó.
  • ¿Conocéis el síndrome del cuidador? Para mi gusto, algo sobre lo que todos deberíamos estar avisados y intentar no pasar por alto.
  • Cuando roté recientemente por Pediatría, me harté de ver a niños con bronquiolitis aguda, una de las patologías más frecuentes en niños. Entonces, ¿por qué nunca se habla de ella? Si queréis conocerla un poco, pasad por aquí.
  • Los representantes de laboratorio o visitadores médicos, esos seres odiados por unos y amados por otros... lo que está claro es que no dejan indiferente a nadie, ni siquiera a Emilienko.
  • La historia clínica pertenece al paciente, si bien el médico está en su derecho a tener anotaciones subjetivas del caso que, en algún momento, puede no querer entregar o mostrar. ¿Qué hay de cierto en todo esto? Interesante reflexión de manos de Fran Sánchez aquí y aquí.
  • Como cada semana, algunos casos para haceros pensar un poco: uno por aquí, otro por aquí y un último por si tenéis ganas de más. 
  • ... y hablando de casos, aquí un ejemplo de que los médicos también tenemos nuestras cosas: Shora nos explica lo qué es "un caso bonito" y "un caso de libro".
  • El 13 y 14 de mayo se celebra en Palma de Mallorca el XII encuentro PACAP y el III encuentro de participación comunitaria para la promoción de la salud. Enrique Gavilán nos da más datos.
  • Nuevos datos sobre la preocupante obesidad infantil.
  • La Medicina Basada en la Evidencia no es todavía tarea fácil, y en Sin estetoscopio nos presentan la figura del evidencializador.
  • Conmovedora historia de manos de José Garzón, no dejéis de leerla.
  • Parece que estamos ante el primer gran estudio sobre el virus XRMV y la SFC. En Submundos tenéis la noticia completa.
  • Cada vez somos más los que nos unimos y lanzamos una lanza contra la homeopatía y demás supercherías: esta vez es el turno de Medicina Joven y Pediatría Basada en Pruebas.
  • La Dra.Arce nos ha preparado esta semana dos interesantísimas entradas: una acerca de la reanimación neonatal y otra sobre la retirada de la vacuna Rotarix.
  • El síndrome de Diógenes llega al mundo 2.0, o eso parece...
  • Y terminamos con el vídeo de la semana, que nos enseña que todavía hay buenas iniciativas:

Vuestra historia clínica: Asma... y embarazo (parte I)

Recupero esta sección, la vuestra, con una de las primeras historias que me llegó de manos de la mamá contracorriente favorita de la red, Eva. Su historia combina dos situaciones muy habituales, el asma y el embarazo, cada una complicada de por sí pero, ¿qué pasa cuándo suceden a la vez?, ¿cómo afecta una al desarrollo de la otra?

Como siempre es mejor una opinión directa, os dejo hoy con las palabras de Eva y, en esta semana, escribiré la segunda parte de esta historia con mi visión más aburrida "teórica". ¿Nos acompañáis?

Me diagnosticaron asma a los 12 años, aunque recuerdo que los síntomas venían de antes. A los 4 años tuve síndrome nefrótico, que remitió solo a los 10 pero, desde entonces, he tenido lo que se llama "una delicada salud de hierro". Soy la típica persona que coge cualquier virus que sobrevuele mi entorno y he tenido y tengo un montón de achaques, ninguno trascendental (toquemos madera), por lo que tengo toda la intención de vivir 100 años (o más). Aunque he pasado malas rachas con el asma, nunca lo he considerado algo tremendamente grave o preocupante. 
No sé si les pasará lo mismo a otros pacientes con enfermedades crónicas. En mi caso, me tomo mi medicación como una autómata y aun cuando tengo etapas peores, no reparo en ello. He aprendido a convivir con él y me permite llevar una vida casi normal. Así que nunca pensé que fuera a marcar mi embarazo de una forma tan radical.

Mi madre tuvo un embarazo fabuloso y un parto aún mejor, así que ese era mi referente. En los primeros meses no me cuidé especialmente, salvo, eso sí, dejar de tomar la medicación que tomaba del asma, por recomendación de mi alergólogo. Según mi neumóloga (profesional al que he acudido ahora, no antes o durante el embarazo) ese fue el error de base... Sea como sea, con 16 semanas de embarazo cogí unas anginas y de un día para otro (literal) me encontré con que no podía respirar, me dolía muchísimo el pecho, tenía una tos cogidísima y casi 38 de fiebre. Mal me debí ver porque cuando acudí a urgencias ya tenía bastante en mente que me iban a ingresar. Y así fue: estuve dos semanas ingresada en neumología, porque aquello no remitía ni con Urbasón (San Urbasón, hasta que me quedé embarazada!). Presuntamente fue una neumonía (presuntamente porque no se atrevieron a hacer placas para confirmarlo).

Me dieron de alta con 18 semanas de embarazo. El fisioterapeuta respitatorio me advirtió, junto con el neumólogo que me atendió allí, de que respiraba muy mal, que apenas movía el diafragma y que, probablemente, la cosa se pondría peor conforme avanzara el embarazo.y aumentara la presión. Las dos primeras semanas en casa fueron malísimas. Me ahogaba incluso sentada en el sofá y si no volví a urgencias fue para que no me volvieran a ingresar. Afortunadamente, con 20 semanas experimenté bastante mejoría y aunque seguía muy limitada (no podía ni frotar la placa, por ejemplo), por lo menos puede ir haciendo una vida medio normal. Me mandaron tomar Pulmicort, un medicamente que parece ser compatible con el embarazo pero que yo ya conocía de antes por el escaso efecto que a mí me hacía.

Sobre las 24 semanas empecé a ahogarme de nuevo y así continué hasta el final, añadiéndole achaques nuevos derivados del tamaño de la tripa. Tomaba ventolín a espuertas y si no tomaba más era por el niño. Para evitar tomarme un bote de diario me pasaba el día tumbada, mirando el techo. En ese momento empezaron a morir personas de la gripe A, empezando por una embarazada supuestamente asmática. Me encerré en casa; no quería ver a nadie, todos me parecían posibles portadores de virus. Estaba muy muy asustada. Ahora entiendo por qué hay gente que se deprime cuando padecen una enfermedad limitativa. No es tanto por la enfermedad en sí, sino por cómo te hace sentir. Sentirse enfermo, sentir que uno está completamente limitado por su enfermedad, es terrible. Y el asma...el asma es una de esas enfermedades de vagos, una enfermedad silenciosa, que nadie acaba de creer, lo que añade más sufrimiento si cabe. 
Con 36, casi 37 semanas, cogí un pequeño resfriado, a pesar de estar encerrada en casa. Lo suficiente para tener que volver a urgencias. La cosa se complicaba porque cuánto peor respiraba, más se aceleraban las contracciones y más rítmicas se hacían.  Creo que mi cuerpo estaba hasta el moño de aguantar esa presión tan grande en los pulmones y quería "soltar lastre" cuanto antes. En el hospital me ofrecieron ingresarme para valorar la evolución del asma y del embarazo, puesto que existían dudas ya más que fundadas de que no era muy recomendable que en mi estado hiciera el esfuerzo físico de dar a luz por vía vaginal. Perdí el tapón, tenía el cuello del útero borrado al 70% y la cosa parecía más que inminente. Clasificaron mi parto como de "alto riesgo" y no me dieron más de una semana para que se pusiera en marcha.

Ante la posibilidad de tener un parto traumático, que probablemente hubiera terminado en cesárea (nadie conoce más su cuerpo que uno mismo) decidí junto con mi ginecólogo programar una cesárea y no dar lugar a ponerme de parto. Fue la mejor solución. El resto ya lo sabeis porque ya os lo he contado.

Tres meses y pico después de aquello, estoy mejor, pero no estoy repuesta. Lo peor, insisto, no es  seguir tocada del asma. Lo peor, sin duda, es lo enferma que me he sentido, el miedo que he tenido por mi vida y la de mi hijo, lo limitadísima que he estado. Más de la mitad del embarazo del sofá a la cama y de la cama al sofá mina la autoestima de cualquiera y, desde luego, afecta a todas las personas del entorno, empezando por mi marido. Es un tema que me pone muy triste. Siempre quise tener una familia numerosa, al menos tres hijos, decía yo. Pero a día de hoy tengo muchísimas dudas sobre si quiero pasar otra vez por algo así. Y eso me hace sentir de nuevo enferma, pues nunca pensé que esto pudiera dificultarme un embarazo como finalmente lo hizo. Reconozco abiertamente que este tema me ha marcado muchísimo y, en cierta medida, me ha traumatizado. Voy a tardar en olvidarlo...
Desde aquí, Eva, muchísimas gracias por compartir tu historia, y por la naturalidad y sinceridad con que la explicas.

Consultas externas XII: semana 12-18 de abril

Como ya os advertí, y muy a mi pesar, he dejado muchas entradas por el camino a falta de tiempo (y, sobre todo, a causa de mucho agobio por mi parte), así que sintiéndolo mucho retomo mi resumen semanal a la blogosfera a sabiendas de haberme dejado muchísimas entradas por enlazar. ¡Perdonadme!
  • En Anestesia2 nos traen otro de sus interesantes podcasts, esta vez analizando si la edad debe considerarse como factor de riesgo perioperatorio. Anestesitas o no, no os lo perdáis.
  • Enrique Gavilán nos resume brevemente los 15 temas que preocupan a la Sanidad actual. Aquí podéis encontrar las 8 primeros y, aquí, los restantes. Pero de todos ellos, ¿cuántos creéis que se resolverán en 2010?
  • Shora no deja de sorprenderme con sus fantásticas entradas acerca de la homeopatía y demás "chamanerías". En esta entrada nos plantea el por qué la sociedad da validez a que las farmacias vendan productos que hacen pasar por medicamentos.
  • ... y hablando de Shora y cosas que me sorprenden, quiero darle desde aquí todo mi apoyo, pues esta semana ha sido víctima de un plagio descarado en DeMedicina. Lamentable el hecho en sí, y más aún la respuesta que le han dado.
  • Al parecer, Actimel ya no es tan bueno como lo pintaban; al menos, eso se desprende de esta noticia, vía Saludyotrascosasdecomer.
  • Para todos los curiosos, un poco acerca de la malaria. Desde Medicina Joven, interesantísima entrada.
  • La crisis nos afecta a todos, sí, y hay que intentar ahorrar un poco... pero como nos cuenta Serena, hay cosas que no deberían reutilizarse.
  • Y, hablando de dinero, tal vez deberíamos meditar también en qué nos gastamos el dinero.
  • Caso nuevo en Medicina Interna, ¿cuál creéis que es el diagnóstico?
  • ... y otro más, por si os quedáis con ganas.
  • ¿Conocéis a Virginia Apgar? Si habéis estudiado Pediatría u Obstetrícia, seguro que sí; para los que no, en Anestesia2 nos la presentan.
  • Más cine desde la perspectiva pediátrica, esta semana reflexionando acerca de la adopción, gracias a Pediatría basada en la evidencia.
  • Muchas veces los médicos olvidamos que parte de nuestro trabajo es, o debería ser, explicar las cosas con claridad y responder a las preguntas de los pacientes de forma esclarecedora, para contribuir a su tranquilidad. En La tertulia, lo tienen en cuenta.
  • Cuando hablamos de suero de la verdad seguro que nos vienen a la cabeza multitud de películas y libros. Pero, ¿existe realmente?, ¿cómo funciona?
  • Profunda reflexión acerca del aborto y la nueva ley reguladora, de manos de MsConcu, no os la perdáis.
  • Y el vídeo de esta semana, dedicado a mis "queridos" fumadores...

¡Eufórica!

Lo sé desde hace unas horas, pero todavía no me lo creo... ¿lo digo ya? Venga, notición: ¡¡aprobé el examen de Ginecología y Obstetrícia!! Sí, sí, no leéis mal: he aprobado el famoso examen,y estoy que no me lo creo.

Y además del subidón que eso supone (un aprobado inesperado, una recuperación menos, el final de la carrera más cerca), me alegro doblemente por lo mal que lo pasé con este examen, y porque hoy estaba siendo un día horrible. No he sacado un 10, eso sí... pero un 9.5 no me lo quita nadie; me queda un aprobado pelado porque no aprobé la parte teórica (aunque tuviese casi un 7), pero estoy más que contenta con eso.

El día, como os comentaba, no iba demasiado bien... Después de  examenes, viajes de clase, vacacaciones y demás, hoy he vuelto a clase después de unos meses estudiando por mi cuenta. Por un lado me hacía ilusión, porque son mis últimas clases de la carrera y apenas quedan 30 días lectivos, pero por otro, una se acostumbra rápido a no madrugar demasiado y a estudiar a su ritmo...  Y claro, ir de aquí con fibromialgia nunca ayuda a que la incorporación sea suave.

Además, ha sido llegar y toparme con una mala noticia: el otro examen que suspendí me dicen en secretaria que no puedo hacerlo antes, porque debí haber pedido la convocatoria extraordinaria en noviembre. La amable funcionaria no ha entendido que no pido una convocatoria extra, sino que quiero adelantar la que ya tengo para septiembre y que, además, ¿cómo voy a matricular en noviembre algo para lo que sé la nota en febrero?, ¿qué pasará si suspendo ahora alguna asignatura más? Pues me ha dicho que debí ser previsora y matricular de todas las asignaturas una extraoficial... claro, y me lo va a pagar ella, ¿verdad? En fin, esto daría para una entrada entera, pero afortunadamente he ido a hablar con el profesor y me ha dicho que me presente cuando quiera y él ya me guarda la nota para septiembre (oficialmente no me darán el título, pero me quedará el verano limpio que es lo que quiero).

Así que "solucionado" este obstáculo, aprobada en Gine y demás... ahora sólo sonreír y dormir un poco. A ver si con todo esto, vuelve mi motivación y puedo hacer la escapada de la que os hablé.

Consultas externas XI


Es domingo, y como tal toca un repaso a lo mejorcito de la semana. Pero ya sabéis, llevo mucho retraso, así que os dejo algunos enlaces de semanas anteriores y no pongo todos los de esta... Algún día recuperaré el ritmo, os lo prometo.
  • ¿Corren algún riesgo los bebés de madres diabéticas? ¿Os habéis fijado alguna vez en que acostumbran a ser muy grandes al nacer? Francisco PJ nos cuenta muy bien por qué.
  • Aborrezco, con todas las letras y bien grandes, la troncalidad en el sistema MIR. Temo sólo de pensar que no pueda presentarme en 2011, o que la nota no me llegue para lo que quiero hacer, porque no quiero verme golpeada de nuevo por esta nueva abominación del Ministerio de Salud. Si no sabéis de qué os estoy hablando, muy resumidamente, nos lo explica todo TerOn.
  • Y si seguimos con la tónica de indignación, estas preguntas planteadas por Antonio R. me recuerdan que las cosas en el Sistema de Salud español, no funcionan todo lo bien que deberían.
  • A principios de marzo se celebró en USA el simposio anual de cáncer genitourinario; en Oncoblog nos reumen las principales novedades.
  • ¿Son los herbolarios ilegales? Pasad por aquí y comprobadlo...
  • En Pediatría Basada en Pruebas nos enlazan unos cuantos buscadores de enfermedades raras, por si queréis curiosear un poco en espera de más Rarología.
  • ¿A qué tienen miedo los niños? El Dr. Santi nos explica que todo depende de la edad...
  • Shora nos enseña un curioso documental de National Geographic a raíz de uno de sus artículos, titulado "La gran carrera de los espermatozoides". ¡No os lo perdáis!
  • ¿Qué es el profesionalismo médico? Aquí lo tenéis, en palabras del gran Enrique Gavilán.
  • Seguimos con el tema de los suicidios, y esta vez os dejo algunas formas de valorar el riesgo suicida.
  • Hablemos un poco más del efecto placebo, y cómo podemos conseguirlo. Interesante entrada, como todas las de Shora.
  • Un podcast desde Anestesia2 que nos habla sobre la capacidad funcional. ¡Muy útil, estudiantes!
  • Lo que me faltaba para oír y perder la fe en las personas: blogs que se venden a farmacéuticas y demás empresas. Gracias a Enrique por abrirme los ojos.
  • Y para terminar, y en sintonía con la vuelta a casa después de estas vacaciones, un original anuncio sobre seguridad vial:

¡Menuda soy yo!

¡Pues sí! A pesar de tenerlo todo en contra, y de haberme costado horrores ponerme estos días a estudiar, hoy he hecho el examen práctico de Ginecología y Obstetrícia. ¡Con un par!

Ya sabéis que las posibilidades de aprobar este examen son casi inexistentes, pero no iba a ponérselo fácil al profesor. Si me quiere suspender, que me suspenda; sino me quiere poner un 10, que no me lo ponga... Pero yo le he demostrado que su asignatura (aunque él no lo crea) me importa, que no soy idiota, que lucho por lo que creo justo, que puedo sacar un 10 si quiero (realmente un 10 no sé, pero el examen me ha ido muy bien) y que quizás otros se amilanen con sus sermones, pero yo me crezco. Y sino quiere darse cuenta de eso, pues mira, me contento con obligarle a que corrija mi examen.

Como ya digo, objetivamente hablando, el examen me ha ido muy bien, pero la verdad es que era muy sencillo. No digo que merezca un 10 porque no es así: ni he estudiado lo suficiente (a pesar de presentarme, mi motivación era mínima) ni lo he hecho perfecto; pero una muy buena nota sí merezco. ¿Qué sacaré? Pues aunque confío en la buena voluntad de que el encontronazo fuera algo puntual y quiera ver que me he esforzado, no espero aprobar. Pero bueno, eso que tendré estudiado ya para la recuperación...

Ahora, tras unas semanas en que mi mente sólo se ocupaba de este examen, dejo espacio para más cositas y, entre ellas, el descanso y el blog. ¡Eso sí lo merezco!

¿Desmotivada?

¿Desmotivada o no? Sinceramente no lo sé...

Ya habréis visto que llevo un par de días sin actualizar el blog ni pasarme por los vuestros. Mi correo esta saturado de peticiones (cosa que me encanta, no me malinterpretéis) y mi Reader está lleno de entradas por leer... Tengo apuntes pendientes de mirar, examenes a medio estudiar, manuales por subrayar y simulacros que corregir. ¡Y no tengo ganas de hacer nada! Aunque... bueno... en realidad sí tengo ganas, pero no sé exactamente por dónde empezar.

Creo que todo se debe a dos cosas: una, la mala experiencia del examen de Ginecología y el hecho de suspender una materia que creía superada, y con creces (Endocrino). Dos suspensos no son el fin del mundo, lo sé, y menos para mí que durante la carrera he suspendido tantas y tantas veces, pero tras una racha de aprobados para arriba durante un año y medio, y a un paso del final de todo, suspender me ha hecho frenar... El final se me hace ahora más lejano, más inalcanzable, y cada vez necesito más terminar con todo esto y hacer lo que llevo soñando toda mi vida: trabajar, ejercer.

En fin, muchos no comprenderéis esta entrada, a otros os dará igual, y otros me diréis que me anime... pero yo sólo necesitaba escribirlo, decirlo, y recapacitar. Con los apuntes de Medicina Legal me estoy poniendo al día (aunque no puedo ir a ninguna clase, y estudiar por mi cuenta es difícil) y para el examen práctico de Ginecología, ese que todos sabemos que no aprobaré porque necesito un 10, intentaré ponerme estos días a estudiarlo un poco. Un poco, y no mucho, porque estudiar para suspender es una cosa (lo hago para demostrarle al profesor que puedo hacerlo y no me doy por vencida) pero estudiar duro para nada dejando otras asignaturas de lado no lo voy a hacer.

Para finales de mayo-junio tenía un par de escapadas en mente, las llevo esperando casi 6 años, pero van a tener que quedarse ahí, en una renuncia más por la carrera. ¿Sabéis a cuántas cosas me ha hecho renunciar la Medicina? Precisamente por ellas quiero terminar ya, quiero ver que ha servido para algo y, para eso, tengo que dejar las escapadas, los fines de semana y lo que sea... para darlo todo este último semestre. Y sino es en junio, como pretendía, será en septiembre pero, por favor, necesito licenciarme este año y hacerlo con un márgen  para preparar un MIR decente.

Y de antemano, gracias, y disculpas por esta entrada; retomaré la rutina del blog en breve, os lo aseguro.

Empezando semana con mal pie

Sí, estoy de mal humor. Es por eso que he esperado hasta estas horas para actualizar, no quería hacer una entrada en caliente, pero según transcurría la tarde me he calmado un poco y ahora puedo escribir algo con sentido. Los que me conocen saben que soy una persona muy seria, quizás no muy divertida, pero rara vez me han visto de enfadada o de mal humor... así que a ver qué os parece el motivo.

Lamentablemente, a mediados de semana me enteré de que había suspendido el examen de Ginecología y Obstetrícia pero, como estaba de vacaciones-relax, no me quise agobiar y me limité a pedir hora para una revisión; después de eso, no le di más vueltas al tema. Pero no os creáis que hice un examen peor de lo que vaticiné, he suspendido ¡¡por sacar un 6.8!! (el aprobado está en el 7); así que, a pesar de la mala relación que hemos tenido todos con esta asignatura, creí que al ir a la revisión podría subir las decimillas que me faltan o, como mínimo, intentar recuperarlas en el examen práctico.

Y es que sí, dentro de 1 mes y poco hay un examen práctico (que, en realidad, es otra vez teórico y hay que estudiarlo todo), pero teóricamente sólo pueden presentarse a él las personas que hayan aprobado la primera parte, porque digamos que no permite aprobar, sino mejorar la nota (notable, excelente, etc.). Bien, pues hoy era mi revisión, y sinceramente creí que suplicando un poco (nunca lo he hecho, pero a 4 meses de licenciarme no voy a tener reparos en ello) podría intentar hacer la otra parte para ver si entre los dos me subían las 2 décimas que me faltan para aprobar.

¡Qué equivocada estaba! No sólo, ya de entrada, la actitud del profesor ha seguido siendo de niño rabioso acostumbrado a que todo salga como él quiere, sino que se ha cerrado en banda a nuestras peticiones. Bueno, debería decir mis peticiones y preguntas, porque las otras  cuatro chicas apenas han abierto boca. Y lo entiendo, es más beneficioso seguir callada, pero cuando me faltan al respeto y se ríen en mi cara de mis derechos, soy incapaz de callar. ¿Cómo, faltarme al respeto? Si vosotros no pensáis que decir que no puedo ir de tocahuevos por la vida, que con mi actitud no seré nada en la vida, que no podré ser una buena profesional, que mi examen es penoso, etc. no es faltarme al respeto pues vale, estoy equivocada, pero creo que:
- luchar por lo que creo justo no es ser tocahuevos
- ¿que no seré nada en la vida?, ¿una mala profesional?... ¿De verdad este señor puede saberlo por hablar conmigo durante 10 minutos sobre un par de preguntas de su asignatura mal contestadas?
- ¿examen penoso con un 6.8?

No puedo, no puedo con estas actitudes. Y en menuda hora he mencionado la frase "estoy en mi derecho", porque se ha enzarzado en una diatriba conmigo acerca de los derechos/deberes. Porque según él, tengo deberes para con él... "¿Cómo cuál?", le he preguntado; sí, ha sacado el tema de que muchos no fuimos a clase, así que le he contestado que "las clases no son obligatorias"
- Bueno señorita, no son obligatorias pero yo sí he ido cada día.
- Faltaría más - le he replicado- para usted sí es un deber, porque está cobrando por hacerlo.

A partir de ahí podéis comprender que la cosa ha ido degenerando y la sonrisa burlona ha persistido en su rostro mientras yo, incapaz de callarme, he seguido defendiendo que tenemos derecho a una convocatoria extraoficial, que acertar 5 apartados de 6 en una pregunta no merece puntuarse con un 0 ("es mi forma de valorarlo", me ha dicho), etc etc. ¡Estoy tan harta de estas actitudes, y de ver cómo la gente se calla!

Al final, eso sí, he conseguido presentarme al práctico aunque su ultimátum ha sido "claro que puede presentarse, pero ya tomo nota de que a menos que obtenga un 10 pienso suspenderla". ¡Y no soy tonta! Sé que con un test tendría posibilidades, pero con preguntas abiertas este hombre no me va a aprobar. Aún así, no pienso darle la satisfacción de no presentarme y perder mi licenciatura por él: me presentaré a ese examen aunque sepa que no voy a aprobarlo y, si es preciso, pediré que sea corregido por otro profesor y/o jefe de estudios. Y si aún así suspendo, pediré mi convocatoria extraoficial de fin de carrera que para ello está. Y sí, señor, es mi derecho pedir todo esto.

¡Pues va a ser que no!

No, parece que no hay vuelta a la rutina; o tal vez sí, porque preveo una dinámica como la del semestre pasado... Eso sí, esta vez no ha sido sólo cosa mía.

Lunes, 8 de la mañana. Llego a clase y veo a un número demasiado bajo de personas... pregunto, y me dicen que el seminario parece que estaba programado a las 8.30, así que los que hemos ido tan pronto es, o porque no lo sabíamos, o porque vivimos lejos y necesitamos llegar con tiempo (en mi caso, las dos cosas). Bueno, no hay problema: decido sacar mi libro y, encantadísima, enfrascarme en una lectura matutina.

Empieza a llegar la gente para el seminario práctico de las 8.30; son las 8.30... son las 8.45... son las 9.00... son las 9.10. Nos miramos, murmuramos en pequeños grupos, alguien se acerca a preguntar en secretaría, algunos se marchan sin esperar. Al final, decidimos que parece que nadie va a venir y decidimos ir directamente al hospital. ¿El problema? Pues que es el primer día para todos, y nadie sabe dónde tenemos qué ir o por quién preguntar. El seminario que teníamos era de hecho una pequeña charla del coordinador para dividirnos en las consultas y explicarnos cómo funcionaban las prácticas de Ginecología. Así que como todos estábamos igual de perdidos, decidimos ir todos a la vez a las 9.30, que es la hora a la que debíamos empezar.

Bueno, empiezo a mosquearme, pero como tengo mi libro y me da tiempo a tomarme un chocolate caliente mientras hago tiempo, decido que no está del todo mal (aunque, si tenemos en cuenta que debería estar estudiando para un examen... me molesta perder el tiempo). Así que a las 9.30 allí estamos, 30 medicoblastos con sus batas y sus aparatitos buscando desesperadamente al coordinador o, en su defecto, a algún médico del servicio. Como por casualidad, nos encontramos con un residente que, todo hay que decirlo, la mar de majo, nos dice que si le damos un segundo nos atiende.

Y sí, el pobre chico nos atiende, y se come un marrón que no le toca (cosa común en los residentes, por otro lado).Nos dice que sí, él sabía que tenían que ir estudiantes porque van cada año, pero que no sabía para nada que teníamos antes un seminario y que lo que no sabía era que éramos 30 estudiantes. La verdad es que todos plantados en mitad de un pasillo hacíamos una pinta bastante curiosa... Nos dice que el coordinador está en el quirófano, a lo que evidentemente responden nuestras quejas. Y es que, al parecer el súper-coordinador (vamos, el que coordina al que coordina) avisó la noche anterior de que iríamos "unos pocos" a prácticas, pero no había avisado de que íbamos también a tener clase antes.

Muy amablemente, y entiendo nuestras quejas, el residente nos propone dividirnos en pequeños grupos y hacerse cargo de unos cuantos en espera de que, una vez el coordinador saliera de quirófano, pudiéramos organizarlo de otro modo. ¿El resultado? Mis 3 semanas de prácticas en Ginecología se han reducido a 4 días dentro de otras dos semanas, por lo que ahora vuelvo a estar libre... pero como yo, otras 20 personas que tras levantarse ayer a las 6, y con examenes de por medio, hicimos el idiota cumpliendo nuestro horario (los otros 10 son los que ayer se quedaron). Y ojo, no me gustaban demasiado estas prácticas, así que no me escandaliza que se recorten las horas, pero sí que sea porque alguien no ha hecho bien su trabajo.

Del súper-coordinador ya os hablé sobre una de sus pataletas, y ya véis ahora que, además, es un inepto en lo que a organización se refiere. Creo que ahora somos nosotros los que podemos espetarle en la cara "como no vino el primer día de prácticas...", pero no, no lo haremos. Ni siquiera nos quejaremos más allá de un mail neutral pidiendo, por favor, una explicación a ese descontrol. Y me indigna que mis compañeros sean tan conformistas, pero me indigna más que alguien que sólo tiene que hacer eso, porque es su trabajo, porque es un trabajo complementario al suyo que escoge hacer de forma voluntaria, no pueda hacer lo mínimo que se le pide. De todos modos, sí quiero expresar también mi gratitud hacia mis compañeros (por organizarnos entre todos de forma eficaz, y dejando escoger primero a los que teníamos examenes) y al residente que nos atendió.

Así que nada, a ver cuándo puedo aprender algo este año...

Ésta es la definitiva

Sí, esta es la semana que definitivamente termino los examenes (aunque debió haber sido la pasada). Y sí, esta es también la semana en que oficialmente me reincorporo a las clases/prácticas (porque la pasada no pude ir). Si juntamos que además tengo que trabajar más horas de las habituales, estoy cansada ya antes de empezar...

Y eso que esta semana no he hecho demasiado:
1. Estudiar mucho para el examen de Endocrino: Hecho; ya os conté que mucho sí, pero quizás demasiado y todo... aún así, sigo con ello hasta el jueves.
2. Ir a clase: Pendiente, sólo he ido 1 día de 4, porque entre el trabajo y estudiar para el examen, no llegaba a todo. Y me da muchísima rabia porque son las clases de Medicina Legal y Forense (y Medicina del Trabajo y Toxicología, que es muy completa), asignatura por la cual se puede decir que me mariculé en esta carrera :(
3. No acostarme demasiado tarde: Pendiente, lo más pronto ha sido a las 2 de la madrugada.
4. Terminar un libro: Pendiente, he leído muy poquito esta semana.
5. Ir al cine: Eso sí, ayer fui a ver In the loop y me reí muchísimo.

Vamos, que intentaré hacer esta semana lo que pueda...
1. Ir a prácticas todos los días (mañana empiezo en Ginecología... sí, después de haber hecho el examen)
2. Ir a los seminarios de las 8.
3. Estudiar para el examen de Endocrino del viernes.
4. ... y aunque sólo pueda hacerlo por la noche, no acostarme muy tarde.
5. Ir a la academia el viernes y el sábado.
6. Ver el miércoles el 6x01 de Lost!!!!!
7. Terminar un libro.
8. Comer mucho chocolate, que después ya empiezo la dieta.

1 de 2: Ginecología y Obstetrícia


Ayer no me dio tiempo a contaros qué tal me fue el examen... pero es que tampoco había ganas! Hoy, con las cabeza más en su sitio, pienso que tal vez no fue para tanto.

Veréis, creo que no conté por aquí la pataleta de niños pequeños que tenían los profesores estas semanas. Los primeros dos días de clase, que coincidían con el examen de Pediatría, la mayoría no fuimos a clase... habíamos avisado a los profesores de que la asistencia sería baja y que, si les parecía, podíamos anular las clases y recuperarlas depués. Algunos profesores se adaptaron, otros no. Así que, cuando vieron que nadie fue, cogieron un cabreo monumental por dar clase a 5 personas. A ver señores, las clases no son de asistencia obligatoria, lo pone bien clarito en nuestras matrículas y en sus planes de estudio! Cada día nos lo han estado echando en cara: que si esto lo dijimos el primer día, que si ahora sonrío falsamente y suelto una bromita sobre el primer día, que si me niego a explicar cómo será el examen porque se dijo el primer día... bla, bla,bla!

A pesar de haberles escrito una carta de disculpa (por votación de mayoría, yo me negué a firmarla siquiera porque no tenían razón) han seguido igual durante toda la asignatura... Y ayer, para terminar de arreglarlo, decidieron aumentar la dificultad del examen porque "... se acuerdan señores, el primer día de clase no había nadie". Creo que mi cara al oír eso no podía expresar más asombro! Efectivamente, les dio por preguntar sobre temas no tratados y, de los que entraban en el temario, por preguntar lo que serían notas a pie de página... Si añadimos que había poco tiempo (2 horas), para un test de 75 preguntas y 25 preguntas cortas, imaginad cómo me fue!

Creo que, aunque sea por poco, puedo haber aprobado; tengo la manía de mirarme todos los temas, incluso los que no se dan en clase, así que podría haber hecho un test medio decente. Pero claro, también es cierto que estos temas, como no entran, los miro muy por encima. No tengo reparos en suspender un examen, en esta carrera los he suspendido a montones... pero cuando no es por mí, cuando no es porque podría haber estudiado más, porque un tema me flojea, me revienta!!

¡Ya veremos cómo ha ido...!

Mañana no se presenta muy bien...


... porque no llevo demasiado bien el examen de Ginecología y Obstetrícia.

A pesar de haber dado dos vueltas completas, de entenderlo todo y, ahora mismo, retener la mayoría de conceptos, me da la impresión de que no saldrá demasiado bien. Además, todavía no hemos hecho las prácticas de la asignatura, porque a los inteligentes que idearon el plan de estudio les pareció más didáctico hacerlas al final, después del examen y, dentro de 2 meses, repetir un examen con parte práctica. En fin...

Sea como sea, tengo ganas de que pase ya la mañana y estar más cerquita del descanso.

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