Mostrando entradas con la etiqueta Alzheimer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alzheimer. Mostrar todas las entradas

Avances diagnósticos contra el Alzheimer

Os dejo, íntegramente, mi noticia positiva de hoy, calentita desde Diario Médico.

Un grupo de investigadores, dirigido por Rafael Blesa, jefe del Servicio de Neurología del Hospital de San Pablo, en Barcelona, ha utilizado por primera vez en España la técnica PET-PIB, que permite realizar in vivo el diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer mediante el uso de un marcador de las placas amiloides en el cerebro, según ha explicado a Diario Médico durante la XV Jornada de Actualización en Medicina, organizada por la Academia de Ciencias Médicas y de la Salud de Cataluña y Baleares.

Actualmente está en marcha el primer ensayo clínico español en fase I que pretende validar el uso de un derivado de la tioflavina-T, denominado PIB, un radiofármaco que es capaz de marcar la presencia de la proteína beta-amiloide y hacerla detectable por medio de la tomografía de emisión de positrones (PET). Esta herramienta diagnóstica, que fue descubierta por un grupo de la Universidad de Pittsburgh, en colaboración con científicos de la Universidad de Uppsala, marcó un antes y un después en el diagnóstico de esta enfermedad neurodegenerativa, que hasta entonces sólo se podía concretar en las autopsias, según un estudio publicado en la revista Annals of Neurology.

La técnica de PET-PIB ha permitido realizar estudios en fases asintomáticas de la enfermedad y comprobar que los pacientes con Alzheimer leve podían evolucionar a fases avanzadas de la enfermedad, acompañadas de demencia, según un trabajo de la Universidad de Washington en San Luis, publicado en Archives of Neurology.

Durante su intervención en la mesa sobre Actualización en Neurología, Blesa ha señalado que en el campo de las demencias, "tenemos los mismos fármacos que hace diez años", es decir, los anticolinérgicos y la memantina, que además, "no son eficaces para curar o detener el curso de la enfermedad". Actualmente están en marcha diversos estudios internacionales fase II y III orientados a eliminar la placa amiloide o evitar su formación, objetivo sobre el que la industria farmacéutica de este campo ha centrado sus esfuerzos en los últimos treinta años; sin embargo, aún resulta un interrogante para la ciencia saber si esta proteína es la culpable de la enfermedad de Alzheimer o sólo es un factor asociado carente de relación causal.

"En el futuro debemos ir más allá y buscar una manera de saber que una persona tendrá un depósito de amiloide antes de que aparezcan los síntomas", ha señalado Blesa, quien ha recordado que existen otras estrategias terapéuticas en fase de experimentación que están basadas en la inmunización, como son las vacunas y el tratamiento con anticuerpos. A su juicio, el tratamiento del futuro estará dirigida a combatir los factores de riesgo de esta enfermedad.

El incremento del Alzheimer


El VI Simposio Internacional Avances en la enfermedad de Alzheimer, realizado el pasado 21 de septiembre, abordó distintos aspectos de la enfermedad, como su etiología, el papel de la genética, los factores de riesgo o los nuevos avances en su tratamiento.

“El conocimiento del origen de una enfermedad es clave para luchar contra ella de manera racional”, explicó en una rueda de prensa previa al encuentro Pablo Martínez Martín, uno de los dos coordinadores del simposio y director científico de la Unidad de Investigación del Proyecto Alzheimer de la Fundación Centro de Investigación de Enfermedades Neurológicas (Fundación CIEN).

Según los expertos, la población con enfermedad de Alzheimer, que afecta a entre el 5 y el 7% de las personas mayores de 65 años y que puede llegar hasta el 20% entre aquellas que superen los 80 años, puede crecer hasta un 75% en los próximos 25 años si se mantienen las tendencias demográficas actuales. En España, uno de los países europeos que más casos de Alzheimer presenta, la prevalencia se sitúa en el 1,36%. A falta de un censo oficial, las estimaciones barajan entre 350.000 y 380.000 casos diagnosticados de la enfermedad. “Pero no diagnosticados puede haber muchos más”, ha puntualizado Blanca Clavijo Juaneda, presidenta de la Asociación Nacional del Alzheimer (AFALcontigo).

Uno de los mayores problemas en el abordaje de esta enfermedad es el diagnóstico precoz, ya que en el inicio sus síntomas pasan desapercibidos o se confunden con las consecuencias lógicas de la vejez. Además, según datos de AFALcontigo, en España se necesitan 7 meses desde que el paciente o su familia perciben los primeros signos hasta que se diagnostica la enfermedad.

El reciente descubrimiento de tres nuevos genes (CLU, PICALM y CR1) relacionados hasta en el 20% de los casos no hereditarios de la enfermedad (la causante de más del 95% de los casos), apoya la idea de la interacción entre un condicionamiento genético y una serie de factores de riesgo y protectores. “Por ejemplo, hoy sabemos que ser portador del gen de la apolipoproteína (APOEe4) incrementa el riesgo de padecer la enfermedad”, ha subrayado Martínez. Respecto a los principales factores de riesgo, Luis Agüera, investigador de la Unidad de Investigación Proyecto Alzheimer de la Fundación Reina Sofía, ha explicado que “ninguno es determinante, pero los más claros hasta ahora son la edad, ser mujer, la hipertensión arterial, una historia de traumatismos craneoencefálicos, episodios de depresión y poseer una de las variantes genéticas del APOE”.

Los expertos también están analizando los posibles factores protectores de la enfermedad, aunque todavía se mantienen cautos en relación a su efectividad. El ejercicio físico regular, la actividad cognitiva mantenida, seguir una dieta saludable, no fumar y mantener una vida social activa son las claves propuestas, “pero todos ellos son hasta el momento indicios, no pruebas”, ha repetido Agüera.

Los estudios actuales se basan en prevenir la aparición de dos estructuras en el cerebro de los pacientes de Alzheimer, las placas seniles y ovillos neurofibrilares, y en evitar la muerte neuronal que tiene lugar durante el proceso de la enfermedad. Sin embargo, según el doctor Martínez “una de las líneas de especial interés en el diagnóstico preclínico (antes de que la enfermedad comience a ser evidente) y específico”. “La previsión ideal es que se puedan identificar a los individuos en riego y que se pueda aplicar un tratamiento para impedir su desarrollo”, ha recalcado el coordinador del simposio.

Para el próximo año, los investigadores de la Fundación CIEN esperan comenzar una campaña de diagnóstico precoz para estudiar qué factores caracterizan a aquellas personas sanas que desarrollan demencia.

 
Fuente. SINC

Primer epigenoma humano completo


Investigadores del Instituto Salk de California (EE UU) han trazado el primer mapa detallado del epigenoma humano, es decir, del conjunto de modificaciones del genoma que interviene en patologías como el cáncer, el Alzheimer y diversas enfermedades mentales.

Aunque la secuencia del genoma humano detalla cada base de ADN de las casi 3.000 millones de bases que forman el genoma humano, no explica por sí misma cómo se regula su función.

“Antes nos limitábamos a ver datos aislados del epigenoma”, afirma Joseph Ecker, autor principal del estudio y director del Laboratorio de Análisis de Genómica del Instituto Salk. “Ahora, al poder estudiar el epigenoma en su totalidad, conoceremos mejor cómo se regula la función del genoma, pero también cómo el envejecimiento, la dieta y el entorno influyen en la expresión de los genes”.

Este estudio no sólo es el primer mapa completo de alta resolución del epigenoma superpuesto en el genoma humano, sino que además es el primer estudio publicado como resultado directo del Roadmap Epigenomics Program, un plan de trabajo internacional de cinco años para acelerar la investigación sobre las modificaciones que alteran el comportamiento genético en el genoma humano.

Los resultados, publicados en la edición on line de la revista Nature, documentan el primer mapa completo del metiloma, un subconjunto del epigenoma, de dos tipos de células humanas: una célula madre embrionaria (CMEH) y una línea de fibroblastos humanos. “Esto nos ayudará a entender mejor cómo una célula enferma se diferencia de una célula normal y mejorará nuestra comprensión de diferentes enfermedades como el cáncer y posiblemente incluso los trastornos mentales”, explica Linda Birnbaum, directora del Instituto Nacional de Ciencias de Salud Ambiental, una de las instituciones que financia este programa.

Las señales epigenéticas pueden jugar con la información genética al menos de dos maneras: la primera se dirige hacia las histonas, una especie de “bovinas” alrededor de las cuales gira el ADN y que controlan el acceso al mismo. La segunda es la metilación de ADN, una modificación química de una de las letras, la C (citosina), de las cuatro (A, G, C y T) que componen nuestro ADN.

Gracias al perfeccionamiento de la técnica en la Arabidopsis thaliana, una planta cuyo genoma es 25 veces más pequeños que el genoma humano, Ryan Lister, investigador post-doctoral en el laboratorio de Ecker, desarrolló una metodología de alto rendimiento para determinar con exactitud si cada C del genoma está metilada o no, estableciendo el mapa resultante del epigenoma sobre el genoma exacto que regula.

Tras la creación de mapas de alta resolución del epigenoma humano, el grupo de Ecker empezará a examinar ahora cómo cambia durante el desarrollo normal y a analizar una serie de estados de enfermedad. “Por primera vez, podremos ver detalles sutiles de cómo la metilación de ADN cambia en las células madre y en otras células a medida que crecen y se desarrollan en nuevos tipos de células”, concluye el investigador.


Fuente: SINC

Células madre uterinas como cura de enfermedades degenerativas


La Unidad de Investigación del Hospital de Jove presentó ayer un importante avance en la lucha contra las enfermedades degenerativas como el Alzheimer, la metástasis tumoral o la artritis reumatoide. En estrecha colaboración con la empresa biotecnológica Projech, el equipo encabezado por el doctor Francisco Vizoso ha descubierto un tipo de células madre somáticas procedentes del útero de mujeres en edad fértil con un «extraordinario» potencial para regenerar tejidos dañados de cualquier tipo, desde neuronas hasta músculos o huesos. Este hallazgo «esperanzador», en palabras del propio Vizoso, representa «el mejor candidato aparecido en muchos años para desarrollar nuevas terapias contra enfermedades sin cura en la actualidad».

La amplia variedad de utilidades derivadas de este material celular procede de unas características «especiales y únicas» en el campo de la biología. Así, estas células madre uterinas tienen como principal propiedad una rápida y mayor capacidad de crecimiento al poder dividirse hasta 45 veces. A modo de ejemplo, el director de Projech, Carlos Rodríguez, destacó que a partir de una unidad se puede obtener un órgano del tamaño de una pelota de tenis. «Es algo astronómico», manifestó Rodríguez.

Esta importante capacidad divisoria se ve reforzada con el «extraordinario» potencial que tiene este material celular para transformarse en cualquier tipo de células sin relación alguna con el útero, tales como las adiposas, musculares, óseas o neurológicas. Esta versatilidad permite fabricar células muy diversas que pueden regenerar tejidos dañados, característica principal de las enfermedades degenerativas como el Alzheimer, la artritis reumatoide, la metástasis tumoral o la esclerosis lateral. Especialmente significativa es la posible aplicación de este material a las enfermedades neurodegenerativas, ya que «estas células tienden a convertirse en neuronas», explicó Carlos Rodríguez. Además, son capaces de 'reparar' algún órgano dañado, caso del hígado en casos de hepatitis.
 
Asimismo, estas células madre uterinas tienen propiedades curativas al poder obtener de ellas proteínas. Esta circunstancia permitirá en un futuro el desarrollo de medicamentos y fármacos para paliar los efectos de algunas patologías. Además, estas células no generan tumores y en un principio parecen inmunes al rechazo y a la incompatibilidad. Precisamente, estas dos últimas características se desprenden de la facilidad de obtención de este material al conseguirse durante las citologías en las revisiones ginecológicas a mujeres con menos de 50 años, mientras que la obtención de otras células madre requieren una cirugía, son difíciles de manera y su crecimiento es limitado. Además, según los investigadores, no plantean problemas éticos, como en el caso de las células madre embrionarias, al obtenerse de donantes adultas voluntarias.
 
Todas estas propiedades abren un «horizonte esperanzador» en la lucha contra las enfermedades degenerativas. De esta forma, los investigadores apuntan a la posibilidad de aplicar estas células madre uterinas de manera directa en el órgano dañado o bien utilizar las proteínas que generan en forma de medicamentos. En el primer caso, los ensayos realizados en el laboratorio con ratas confirman la regeneración de heridas y músculos gracias a estas células, llegando el animal incluso a volver a caminar. Además, los investigadores señalan que este material podría utilizarse para la creación de órganos artificiales para transplantes y contribuir a la fertilidad de las mujeres con problemas.

Respecto a la producción de fármacos, tanto Francisco Vizoso como Carlos Rodríguez destacaron la reducción del tiempo de desarrollo del medicamento al tratarse de células humanas. «La mayoría de fármacos proviene de síntesis químicas de plantas y otros organismos extraños, por lo que los ensayos clínicos tardan entre cinco y siete años. El hecho de que estas células sean humanas puede reducir el desarrollo preclínico a entre uno y dos años», explicó el director de Projech, quien estimó en dos años el comienzo de los primeros ensayos clínicos.

Ahora, la Unidad de Investigación del Hospital de Jove abordará la fase de producción para explorar más a fondo todas las utilidades que ofrecen las células madre uterinas. «Los milagros existen para los que los ven. Yo soy científico y creo en los hechos, pero estos hechos pueden dar lugar a signos de exclamación», resumió Carlos Rodríguez.
 
 
Fuente: Elcomerciodigital.com

Identifican dos nuevos genes asociados al Alzheimer

Científicos europeos han identificado dos nuevos genes implicados en la enfermedad de Alzheimer de aparición tardía y ha confirmado otro, la apolipoproteína E (APOE), como marcador genético principal de esta patología. El trabajo es el “más grande y resolutivo” hasta la fecha y revela que estos tres genes contribuyen al 80% del riesgo genético de padecer este trastorno.

Los hallazgos, publicados hace unos días en la edición on line de Nature Genetics, muestran las regiones del genoma que intervienen en el desarrollo del alzheimer, la forma más común de demencia en todo el mundo. Los resultados de este estudio, el “más grande y resolutivo” realizado hasta la fecha sobre la enfermedad, muestran que estos tres genes contribuirían al 80% del riesgo genético de desarrollar esta forma de Alzheimer. “Pero no hay que olvidar que esta enfermedad es multivariante y depende también de factores ambientales”, insisten los científicos.

Los equipos de investigación dirigidos por Philippe Amouyel y Julie Williams han descrito dos genes nuevos asociados a la enfermedad. Además el equipo ha confirmado la apolipoproteína E (APOE) como marcador genético fundamental que participa en el riesgo de Alzheimer tardío. Los tres genes participan en la misma vía metabólica, la de la eliminación de la proteína beta-amiloide, presente en los pacientes que desarrollan la patología.

Los investigadores, que presentaron el pasado 4 de septiembre en Londres los detalles de la investigación, analizaron el ADN de más de 20.000 personas, de las cuáles 6.000 estaban enfermas, y caracterizaron cerca de medio millón de posiciones del genoma variables entre los individuos. Cuando alguna de esas posiciones es más frecuente en los enfermos que en los controles (personas sanas), se determina que hay un grado de asociación genética de marcador de ese cromosoma.

Eliecer Coto, uno de los investigadores españoles que participó en la investigación junto a otros expertos de Madrid, Oviedo, Santander y Vitoria-Gasteiz, explica los siguientes pasos: “Ahora toca analizar cuál es el efecto de los genes que participan en el riesgo de la enfermedad para poder desarrollar métodos de diagnóstico y terapias farmacológicas basadas en esos genes”.


Fuente: http://www.plataformasinc.es/index.php/esl

Antecedentes personales

Contacto