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MIR, días 197-205

 - Asignatura/s estudiada/s:  Radiología, Otorinolaringología, Oftalmología, Urología, Traumatología, Endocrinología, Hematología, Reumatología, Dermatología y Nefrología
Intentos de suicidio: ¿habéis visto la cantidad de asignaturas que he repasado? Eso, y el hecho de encontrarme mal, os darán una idea de que ha habido bastantes intentos esta semana...
- Capitulo de serie al día (u ocio diario): pues no cada día, porque alguna noche me la he pasado recuperando, pero en general he mantenido mis ratitos libres
- Lectura al día: uf, esta semana ni siquiera he tocado libros que no fueran de la Academia...
- Actualizar el blog: bueno, 3 entradas (además, muy interesantes): ¡no está nada mal!
- Aprovechar los domingos: en concreto mi último domingo libre

Repito lo dicho más arriba: ¿habéis visto la cantidad de asignaturas que tenía esta semana? Se nota que estamos en tiempo de descuento y esto está tocando el final, porque el tiempo pasa volando, y los manuales se cierran por última vez. Pero vayamos por partes porque, como en la foto, esta semana ha sido una verdadera montaña rusa de emociones...

Terminé la semana pasada con un simulacro el sábado el cuál, aunque me pareció bastante difícil, ni de lejos tanto para lo mal que me fue. De hecho, mal es poco, porque a estas alturas tuve la osadía de hacer mi peor simulacro en los meses que llevamos... así que imagináos cómo me sentí al corregirlo; bueno, la verdad es que no fue tan dramático como podría haber sido, porque me dio por echarme a reír y seguir a lo mío, pero la nochecita que pasé después dándole vueltas a las preguntas y pintándome un futuro muy negro fue considerable.

Afortunadamente, tuve la precaución de dejar la corrección para el lunes, porque el domingo tenía mi último día libre hasta el Día M, y no quería fastidiarlo. Así que, como no podía ser menos, aproveché el día para hacer lo que quería, que fue dormir mucho, comer con mi familia, pasear un rato (con rebajas incluídas) y tener una agradable noche de series. Me supo a poco, como era de esperar, pero mereció la pena.

El lunes, ya sí, empecé la cualta vuelta... Como os decía, a un ritmo de estudio como el que llevo ahora las horas se me pasan volando (¡mejor!) y aunque tengo la sensación de que la mayoría de cosas que repaso es como si fueran nuevas porque lo he olvidado todo, y a pesar de que apenas tengo tiempo de mirar todo lo que se supone que tengo que mirar, cuando finalizo el día (o la mañana) y cierro por fin el Manual correspondiente, soy consciente de que lo hago por última vez y no pienso volver a abrirlo... pero la sensación es buena, de liberación, de final. Eso sí, os aseguro que mi horario de ahora es un verdadero estrés.

Y para rematar la semana... Ayer tuvimos la tutoría-charla final con el director de la Academia y todos los tutores, que merece mención aparte por lo emotiva que fue (al menos para mí, que en mi estado de histerismo tuve que contenerme las lágrimas todo el rato); de verdad, si de algo estoy segura que he hecho bien en estos meses de preparación, es escoger bien el lugar donde prepararme. Después de eso, tuvimos un simulacro "de verdad" en las aulas donde haremos el examen el día 29 y en, más o menos, las mismas condiciones... ¿y sabéis qué?: no lo aproveché. Ayer por la mañana ya me levanté mala, que se juntó con apenas comer, los nervios y el ponerme peor, de modo que cuando llevaba más o menos 1h de examen tuve que irme porque no podía más; lo terminé en casa, claro, pero las condiciones ya no eran las mismas.

Después del bajonazo que tuve ayer, de los grandes, hoy me he levantado más serena y me he puesto a estudiar lo que tocaba para hoy... no sin antes corregir el simulacro. Y la verdad es que estoy contenta porque me ha ido muy bien; quizás no tenga demasiado mérito, porque era un examen muy fácil (y a todos nos ha ido bien), pero os prometo que en las condiciones en las que estaba es todo un logro. Así que con esta pequeña alegría, y después de tener hoy una asignatura que me gusta, os dejo estas palabras para ponerme a hacer un simulacro más y, por fin, descansar por hoy.

Como véis, ya es verdad que no me queda nada, y los nervios empiezan a estar a flor de piel... sólo espero que no me jueguen una mala pasada.

MIR, días 76-126

Sí señores, nada más y nada menos que 40 días de mi andanza MIR que no os he ido narrando... Ya sabéis, estos meses han sido (y son) un quiero y no puedo: mucho por hacer, mucho más que quiero hacer, y el tiempo escurriéndose por segundos. Como últimamente os digo, mi intención es  retomar mi actividad normal ahora que las cosas parecen volver a la normalidad (bien afincada en el nuevo piso, recuperando estudio atrasado, etc.), y para ello lo siento, pero tenéis que aguantar un breve resumen de mis últimos meses de estudio...

- Asignatura/s estudiada/s: Han sido tantas! Algunas no pude seguirlas al día, de modo que las tengo pendientes para el final de la segunda vuelta (dentro de nada), en la que tenemos unos días de vacaciones/recuperación... Pero aún y así, entre mudanzas y escapadas, esto es lo que he conseguido estudiar: Dermatología, Inmunología, Neumología, Cardiología y Cirugía Cardiovascular, Otorinolaringología, Digestivo y Ginecología
- ... pero me han quedado por estudiar: Nefrología, Reumatología y Cirugía. ¡Ah! Y unos 3 simulacros por hacer (y otros tantos por corregir)
Intentos de suicidio: como supondréis, ¡¡muchos!!
- Capitulo de serie al día (u ocio diario): no, con todo lo que tengo pendiente y el tiempo de estudio que he sacado para hacer otras cosas, ha habido muchos días en que al cerrar los libros lo único que he hecho ha sido dormir (y poco). Aún así, sí he intentado aprovechar los días que he podido para leer, ver alguna serie o salir.
- Lectura al día: no cada día, pero sí he sacado bastantes ratos para leer
- Actualizar el blog: mejor ni cuento las entradas, que me sofoco... :(
- Aprovechar los domingos: sí... y no. Ha habido muchos domingos que he aprovechado para estudiar cosas pendientes, repasar otras, etc. pero aún así he intentado guardarme al menos medio día para recuperar algo de sueño y/o descansar del MIR.

Como véis, no es un balance demasiado optimista de esta segunda fase... Después de un muy buen inicio, con tiempo que me sobraba diariamente para poder repasar, mis momentos de desconexión, buenos resultados en los simulacros, etc. verme privada de tanto tiempo y desbordada por mil cosas a hacer, ha menguado mi energía y buena predisposición. Ya me lo dijo Rubén aquí, ¡no es tiempo para hacer mudanzas!

En tres semanas termina la segunda fase, que siento que no he aprovechado como debería, y tenemos una semana de vacaciones antes del esfuerzo final... que en mi caso (y espero que en la de algunos más) será de recuperación. No sé si me dará tiempo a ponerme con las asignaturas pendientes y los simulacros, pero lo intentaré y, sinceramente, espero que después vuelva a ver los resultados que, a pesar de todo (y por mal que suene), creo que merezco.

Nada más por ahora. Sólo deciros una vez más que os echo de menos, que mi Reader echa humo de todo lo que tengo por leer, y que mi intención es volver a escribir. ¡Mucho ánimo a los que estáis como yo! Y a los demás, claro :)

Abrid vuestro manual por...: Neurología y neurocirugía

¡Qué pena que en el MIR no se pregunte más Neurología! Al menos pena para mí, que me encanta, aunque es cierto que es una especialidad muy compleja y que abarcarla toda durante la preparación del examen es difícil. Sin embargo, cada año hay una media de 15 preguntas (y al añadir imágenes en el examen, creo que tenderán a aumentar), aunque los temas sobre los que preguntan se repiten mucho.

El Manual AMIR de Neurología y Neurocirugía consta de 78 páginas, con muchísima información, pero muy bien estructurada y detallada. En mi opinión, es de los mejores de la academia (aunque, como en todo, siempre se puede incluir alguna cosita más). En cuánto a los temas, tenemos:
- semiología neurológica general
- enfermedad cerebrovascular
- neurocirugía
- trastornos del movimiento
- enfermedades desmielinizantes
- enfermedades de la placa motora
- enfermedades nutricionales y metabólicas
- neuropatías
- epilepsia
- cefalea
- infecciones del sistema nervioso
- trastornos de la memoria y demencias
- enfermedades de motoneurona
- ataxia
- miopatías
- coma y muerte encefálica
Para saber algo más de ellos ya sabéis, un click en el título...

Mamá, quiero ser otorinolaringóloga

Inauguramos de verdad esta nueva sección con la primera especialidad/entrevista, nada menos que al gran Emilienko, mi otorinolaringólogo preferido (y creo que el de muchos de por aquí). Y ni hecho a propósito, oye, que hoy es su cumpleaños... así que muchas felicidades Emilio, y gracias por ser mi conejillo de Indias :)

Empecemos por lo básico, y preséntanos en condiciones tu especialidad: 

¿Podrías contarnos cómo se organiza tu especialidad?
La residencia de Otorrinolaringología (ORL) dura 4 años. Desde hace tiempo se viene diciendo que cuatro años es un periodo insuficiente para adquirir todas las competencias que debería reunir un otorrinolaringólogo, pero bueno, la verdad es que con cuatro años la gente sale defendiéndose bastante bien.

Las rotaciones dependen del hospital donde se hace la residencia. En mi hospital, las rotaciones internas se hacen por planta de hospitalización, urgencias ORL, consultas y quirófanos del hospital infantil, consultas externas, cirugía mayor ambulatoria y quirófanos. Las rotaciones externas se realizan en los servicios de Radiodiagnóstico, Cirugía Maxilofacial, Neurocirugía y Cirugía Plástica. Los rotatorios dependen del hospital donde se haga la residencia; así, en algunos lugares se rota por Cirugía General también. Los nuevos residentes pasan también por Atención Primaria.

Las subespecializaciones son comunes en los servicios grandes: hay ORL dedicados a la Oncología de laringe e hipofaringe; otros, al vértigo; otros, a la cirugía del oído medio. En hospitales más pequeños, todo el mundo hace un poco de todo. 

¿Qué debe tener alguien para ser otorrino? ¿Qué no?
No creo que un ORL deba tener cualidades diferentes a las de cualquier otro médico. Quizás no deba ser un tipo demasiado escrupuloso, eso sí. Hay mucho cerumen, moco, sangre y pus al cabo de cada jornada. 

¿Qué crees que es lo mejor y lo peor de la ORL?
Para mí lo mejor de la ORL es que mucha gente se cura. Incluso la oncología ORL es de relativo buen pronóstico cuando se compara con cánceres de otras localizaciones. Eso da mucha satisfacción. También está muy bien depender relativamente poco de otras especialidades: yo diagnostico, yo trato, yo opero.

Lo peor... ...bueno, cada cuál encuentra sus cosas malas. Yo llevo muy mal tener que pedir ayuda a otros especialistas cuando, por ejemplo, en uno de tus pacientes ingresados sospechas un tromboembolismo pulmonar o un dolor torácico. Es arriesgado ponerte a tratar esas cosas por tu cuenta simplemente porque te falta experiencia en Medicina General. 

¿Era ORL tu primera opción al hacer el MIR? ¿Cuándo y cómo supiste que era lo que querías hacer?
Yo tuve mucha suerte. Mi primera opción era ORL y en el hospital donde cogí la plaza. Descubrí la especialidad por error. En las vacaciones de cuarto de carrera solicité una beca IMFSA para el servicio de Hematología del Hospital Central de Asturias. En el autobús del viaje, la compañera que venía conmigo me propuso cambiar los servicios porque ella iba a ORL y no le gustaba. Yo acepté: me quedé con ORL y ella se fue a Hematología. Al principio me eché las manos a la cabeza, al imaginarme todo un verano sacando cerumen de oídos asturianos. Pero el personal de aquel servicio fue tan amable conmigo que, cuando llegó septiembre y acabó mi beca, tuve muy claro que aquello me gustaba. 

¿Qué otras opciones barajaste si no conseguías plaza?
Urología... jajaja. ¿Te imaginas? ¡Menos mal que conseguí mi plaza porque ahora que lo veo desde dentro, no me habría gustado nada ser urólogo! 

¿Alguna vez te has arrepentido de haberla escogido?
Claro que sí: cuando trabajas de residente, tu especialidad no era exactamente lo que creías que era y hay cosas que no te gustan. De hecho, seguramente haya otra especialidad que, de haberla elegido, me habría gustado más. A veces me lo planteo, pero no sé cuál es esa especialidad. Creo que es bueno pensar en esas cosas de vez en cuando.  De todos modos, como residente de ORL estoy muy contento. 

Si alguien quiere seguir tus pasos, ¿le recomiendas alguna preparación extra, algún hospital donde hacer la residencia, etc.?
No conozco muchos hospitales. El Hospital Central de Asturias tiene mucho prestigio. El mío, (Virgen del Rocío de Sevilla) es enorme y recoge casos rarísimos. Estos dos me parecen buenos pero, te repito, no tengo mucho material para comparar. 

… ¿y podrías recomendar algún libro, blog o web dónde conocer mejor la especialidad o a otros profesionales como tú?
Los libros los debe escoger cada uno. Para estudiantes que quieran profundizar un poco, a mí me gusta el manual de Jorge Basterra: tiene imágenes esclarecedoras, los capítulos están separados por colores y el texto no está apelmazado. Es muy agradable. Yo me lo estudié durante un verano cuando era estudiante.

Blogs... aparte del mío, sólo conozco dos blogs más de residentes de ORL: “¿Qué he hecho yo para merecer esto?” de Bellatrix y “No aclares que oscurece” de B. Pero los tres son personales; no existe para la ORL un blog estrictamente científico como lo es “Ocularis” para la Oftalmología.

Sobre páginas webs, recomiendo “ORL basada en la evidencia”, que es increíblemente útil por su simplicidad. La escriben algunos especialistas del Hospital Puerta del Mar de Cádiz y está muy bien. 

Véndenos tu especialidad en 5 palabras.
MEDICINA DELICADA PARA LUGARES COMPLEJOS

Para llegar aquí, además de tu licenciatura debiste pasar por el “temido MIR”, así que hablemos un poco de él: ¿Es para tanto? Es decir, tenías una idea de cómo era o ahora ves que la gente tiende a exagerarlo por desconocimiento…
Una vez que ya has hecho el examen y tienes tu plaza, el MIR se ve como algo que se sobrevaloró en su día. Y es verdad; no es un examen difícil. Sin embargo, no es ningún juego. Cinco cruces en otra respuesta y tu vida puede cambiar de calidad y de ciudad. No, el examen no es difícil. Los cambios que puede haber en tu vida sí que pueden serlo. 

¿Te parece el MIR un sistema justo de asignación de plazas?, ¿cambiarías algo en él?
¿Justo? Para nada, es terriblemente injusto. Pero cualquier otro sistema sería injusto también. Dentro de tanta injusticia, el MIR tal y como está ahora planteado (preguntas de test) es lo más justo que se me ocurre por su tremenda objetividad. 

¿Cómo enfocaste tu preparación?, ¿volverías a hacerlo igual?
En mi último año de carrera, viví circustancias personales difíciles y decidí plantearme el MIR de forma que no me volviera loco. Para mí era un trabajo: seis horas diarias de estudio repartidas en tres jornadas cronometradas: de 9:15 a 11:15; de 11:45 a 13:45 y de 16:30 a 18:30; lloviera, hiciera frío o brillara el sol. El resto del día me lo dedicaba a mí. A las 18:30 se cerraba el libro, aunque quedaran cosas por estudiar. Ya lo haría al día siguiente. Salí más que nunca y conocí a personas maravillosas que me ayudaron a olvidar el examen y a vencer el estrés. Hice mucho deporte. Fui a conciertos. Actualizaba diariamente el blog y leí a muchos blogueros. En resumen, seguí siendo yo mismo con un trabajo de seis horas. A la jornada siguiente, estaba fresco como una lechuga. Me habría tirado de los pelos de salir de la bibioteca todos los días a las nueve de la noche, como hacían mis compañeros. Fue una apuesta arriesgada que me salió bien y creo que fue precisamente por eso. Volvería a hacerlo igual, sí. 

¿Estabas muy agobiado o contabas con un colchón de seguridad por buen expediente?
Mi expediente rondaba el dos y medio y mi plaza se podía coger bien con un dos mil. No estaba precisamente agobiado. 

¿Obtuviste el puesto que necesitabas?, ¿crees que podrías haberlo hecho mejor o creías que lo harías peor?
Obtuve el número 603. No es algo espectacular, pero está bastante bien. La plaza que quería nunca se había elegido antes con menos de un 800. Creo que lo hice bien. Fui tranquilo a Madrid. Pero para que veas que esto de los números es una tontería, la otra plaza de ORL, la de mi co-R, se eligió ese año con un 100 y estuve a punto de quedarme fuera. 

¿Es verdad que durante la residencia se olvida todo lo no tocante a tu especialidad? :P
Mhm... es una verdad a medias. He olvidado el esquema del tratamiento del edema agudo de pulmón (EAP) y eso que me lo sabía muy bien. Sin embargo, creo que ahora podría diagnosticar un EAP mejor que el día del examen y por supuesto tomar por mi cuenta medidas que son beneficiosas y que no estaban en el libro del MIR y que por tanto no sabía.

Para terminar… ¿podrías mandar un consejo a todos los que están/estamos ahora preparando la oposición?
Lleváis estudiando seis años y además mucho. Habéis estudiado en muchas situaciones: contentos y tristes; enamorados y con mal de amores; peleados con vuestra familia y contentos con ella; sanos y enfermos; concentrados y distraídos. Y pese a todas esas circustancias, habéis aprobado una carrera no fácil. Eso quiere decir que os conocéis muy bien; sabéis mejor que nadie cómo tenéis que estudiar. Por lo tanto, dejaros aconsejar por los métodos de estudio de las academias, pero recordad que ellos no os conocen tanto como vosotros mismos. Seguid siguiendo vuestras reglas y rutinas y os irá bien.



¡Emilienko, te lo repito, ha sido un verdadero placer!

Abrid vuestro manual por...: Endocrino

Endocrino, para el MIR, es una asignatura de importancia media-alta: tiene algunos temas muy preguntados (por ejemplo, la patología del tiroides es la 2º más preguntada de la historia del examen), pero en cambio otros son totalmente innecesarios. Aún así, si se hace el esfuerzo de comprenderla, no es una asignatura compleja, y para mí, salva algunas preguntas de otras asignaturas, así que la veo bastante rentable.

El número medio de preguntas por año son 16 y, en cuanto a imágenes, aunque el año pasado (el primer año que se incluían imágenes en el examen) hubo una foto de una enferma de Cushing, no creo que sea una asignatura muy importante a preparar, porque los métodos por imágen se utilizan poco en el diagnóstico (excepto TAC/RMN para localizar algunos tumores), y son cuadros bastante típicos de reconocer.

El Manual de Endocrino, de 57 páginas, consta de las siguientes partes:
- Introducción: hormonas y fisiología
- Hipotálamo-hipófisis
- Tiroides
- Glándulas suprarenales
- Diabetes mellitus
- Metabolismo del calcio
- Nutrición y obesidad
- Trastornos del metabolismo lipídico
- Trastornos endocrinos múltiples
- Tumores neuroendocrinos
- Hipoglucemias
- Trastornos de la diferenciación sexual
- Síndrome metabólico

Para profundizar un poco más, pinchad en el título de la entrada...

MIR, día 25

Ayer viernes tuve mi único día MIR de esta semana, con una asignatura compleja pero sencilla para el examen: Otorrinolaringología (o ORL).

ORL es una especialidad muy chula... que yo no haría nunca, porque tiene mucho de quirúrgica, pero precisamente por estar entre dos aguas (medicina y cirugía) y por abarcar patologías tan diversas y tan complejas a la vez que relacionadas, me parece interesantísima de ejercer y estudiar. Eso y que el año pasado tuviera un excelente profesor que me facilitó entenderla, hicieron del día de ayer algo ligerito.

La clase, como siempre, muy bien y la profesora, además de encantadora, muy dispuesta a que todo quedara claro. Dicen que ORL es una de las asignaturas que puedes dejarte de estudiar para el MIR porque caen pocas preguntas, pero precisamente porque son pocas y para mí sencillitas, veo esta asignatura como un tiro seguro: vale, a lo mejor son sólo 6 de 250 preguntas, pero si las aciertas 6 puntos más que tienes.

Además de la clase, os hablo brevemente de mi vida, porque últimamente apenas hago ninguna entrada de corte personal... ¡Y es que no sé por dónde coger mi vida de estudiante ahora mismo! Se acercan los examenes (apenas falta un mes), esta semana tengo mis últimas prácticas de la carrera (Psiquiatría), el MIR y mi futuro profesional siguen ocupando cada vez más neuronas, etc. Pero como le dije el otro día a BlackZack, tengo tantas cosas por hacer que me las estoy tomando con calma; de lo contrario ya se sabe que quién mucho abarca...

Consultas externas VII


Chic@s no os traigo un resumen semanal, sino que sigo con el repaso de la semana pasada, en la que apenas puede leer. Espero terminar en unos días el repaso de estos 15 días, y volver el próximo domingo con el resumen habitual. De momento, me he puesto al día con esto:
  • ¿Acabáis de hacer el MIR?, ¿no teéis muy clara qué especialidad cursar? Pues Emilienko ha preparado para vosotros una entrada con los pros y los contra de ser otorinolaringólogo.
  • Fumar es malo, os lo vengo diciendo desde que creé este blog y lo sabéis prácticamente desde siempre. Y oye, si queréis morir de formas no muy agradables, vosotros mismos... pero pensad un poco en los fumadores pasivos, que también pagamos vuestra adicción.
  • Cuántas veces en el hospital me habrán llamado "nena", "guapa", "corazón", "enfermera" (no despectivamente, sino por el símil mujer = enfermera)... Me indigna y me lo he planteado muchas veces, como tantas otras mujeres que empezamos a dominar la medicina. Pues Teron, a pesar de ser hombre, se lo plantea muy acertadamente.
  • Para los papás y curiosos, Amalia nos trae una vez más algo que más de uno habrá "sufrido", los moluscos. ¿Queréis saber qué son? Adelante...
  • Cositas interesantes desde Docencia en Plasencia: una guía de cuidados paliativos, una Jornada de Casos Clínicos en Medicina de Urgencias y otras Jornadas de Mejoras en la Seguridad del paciente.
  • Aunque de momento ha sido una mútua la pionera, espero que pronto se extienda más esta costumbre: la historia clínica accesible desde Internet para cualquier paciente.
  • Y gracias a Nebulina encontré el vídeo que poneros hoy. Aunque bastante duro por su temática, los malos tratos, es muy interesante su enfoque, merece la pena que lo veáis:

¿Qué es...?: El test de Epworth

Yo quiero saber qué es el Test de Epworth y por qué tengo un 10 y si eso es grave, doctor. :S
 Hace ya muchos días que recibí este correo, y no puedo demorar más la respuesta, así que hoy os hablaré del test de Epworth... para lo que tengo que hablaros antes del síndrome de la apnea obstructiva del sueño (SAOS).

Etiopatogenia:
Estoy segura de que la mayoría habéis oído hablar del SAOS, pero seguro que muchos no sabéis lo qué es y, otros, tenéis un batiburrillo de conceptos como ronquidos, obesidad, máquinas para dormir, etc, que no sabéis exactamente qué pintan en todo esto. Médicamente hablando, hablaremos de apnea del sueño cuando estas apneas (pausas en la respiración), duren más de 10-30 segundos; si además se le añaden otros síntomas, es cuando hablaremos del síndrome completo (SAOS).


¿Por qué se producen estas pausas? Hay muchísimas causas, pero la más habitual, y con diferencia, es que la lengua u otras estructuras locales, bloqueen la vía aérea durante unos segundos. Durante el sueño, toda la musculatura se encuentra más relajada, y los músculos de la base de la garganta, que en condiciones normales no interfieren en la respiración del paciente, obstruyen la vía manifestándose externamente con un ronquido. Es por este factor mécanico que el SAOS se puede ver más en hombres obesos, que tienen mayor dificultad para mantener permeable la vía aérea (lo mismo pasa en gente con amígdalas muy grandes, lengua grande, etc.) pero, además, se conocen también otros factores de riesgo, como la HTA.

Clínica:
La presentación más clásica del SAOS es la aparición de ronquidos justo después de dormirse; el ronquido sigue un ritmo regular, empieza a hacerse más alto, y se interrumpe de repente con un periodo de silencio durante el cual no hay respiración (apnea). La apnea termina con un jadeo o resoplido de gran sonido que poco a poco vuelve a su sonido normal. Este ciclo puede repetirse muchas veces durante la noche (¡hasta 400!). 

Durante los periodos apnéicos el nivel de oxigeno en sangre baja: estos niveles bajos de oxigeno (hipoxia) persistentes causan los síntomas que aparecerán durante el día y, si esta circunstancia es muy severa, puede desarrollarse una hipertensión pulmonar y problemas cardíacos.
 
Además la apnea impide al individuo entrar en los estadios más profundos del sueño, y favorece los microdespertares haciendo que, durante el día, la persona se sienta cansada, soñolienta y, en ocasiones, irritable.Se puede dormir fácilmente en situaciones de relajación a causa de la falta de sueño, disminuye la atención, hay dolor de cabeza, pérdidas de memoria, etc.


Diagnóstico y tratamiento:
La prueba estándard para diagnosticar el SAOS es la polisomnografía, un estudio completo del sueño que se hace con el paciente ingresado una noche, donde se miden diferentes variables: nivel de oxígeno en sangre, frecuencia cardíaca, electrocardiograma, duración de las apneas, etc. Ahora bien, para hacer todo esto, el paciente debe consultar primero...

... lo más habitual es que el paciente consulte a su médico de cabecera por cansancio, irritabilidad o algún otro de los síntomas, o bien, será la pareja la que consulte por ronquidos excesivos o por "pausas" entre ronquidos. En esta situación, es frecuente que el médico opte por hacer un test muy sencillo, el test de Epworth que, aunque es bastante orientativo, sólo nos diferencia entre las personas que realmente padecen insomnio o mala calidad del sueño, y las que no. Según los resultados de este test y otros datos que el médico detecte, se mandará realizar el resto de pruebas para confirmar el diagnóstico. Como curiosidad, aquí os dejo el test en cuestión y, contestando a la pregunta, tener un 10 significa que padeces un insomnio leve (lo cuál, ni mucho menos, quiere decir que sufras de SAOS, ya que el insomnio tiene múltiples causas).


El objetivo que tendrá cualquier tratamiento es establecer, o mantener abierto, el paso del aire para prevenir episodios apnéicos durante el sueño. Esto se consigue, según la causa, con pérdida de peso (si hay obesidad), cirugía (por ejemplo, en amígdalas muy grandes), evitar el alcohol y determinadas posturas que faciliten la obstrucción, etc. 

Sin embargo, sino podemos actuar sobre la causa, lo más habitual es el uso de las CPAP, unos dispositivos de presión positiva contínua sobre la vía aérea, en que el paciente se pone una máscara especial sobre la nariz y la boca mientras está durmiendo: la mscarilla mantendrá su vía aérea abierta añadiendo presión al aire que respira.


Fuentes: MedLine, Tu otro médico y National Sleep Foundation.

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