Un par de cosas sobre el blog...

Lo primero, es que la encantadora María, de Biblioteca Médica Virtual (blog que nunca me cansaré de recomendaros), ha tenido a bien de publicar hoy una entrada sobre Historia Clínica en su "post invitado", así que si os apetece leerla, me doy un poco de autobombo, y os dejo el enlace aquí.

Lo segundo, es que hay un par de secciones que sé que tengo abandonadas. Muchas en realidad, pero ¡me temo que una en especial ha desaparecido! Desde que hace un mes me uní a la iniciativa "Blogosfera sanitaria transparente", he perdido mi código de Google Analytics, así que parece que las búsquedas que tanto os gustaban... de momento van a desaparecer. Intentaré solucionarlo, pero ya veremos qué pasa.

Hablando de otra sección que tengo abandonada, hace unas semanas que no actualizo las Consultas externas; tengo todo en el Reader, e intento seguiros, pero voy con retraso. ¡Prometo ir actualizando en cuánto tenga tiempo!

Por lo demás, como esta semana no tengo guardia y, además, hay tres días festivos, espero ponerme un poco al día. ¡Siento no pasarme por vuestros blogs! pero, como os digo, poco a poco os voy leyendo.

Os eché de menos...

¿Se puede echar de menos a alguien a quien no se conoce? ¡Os aseguro que sí!

Como la mayoría sabréis, el pasado fin de semana se celebró en Madrid el II Congreso de la Blogosfera Sanitaria al que, en un principio, iba a asistir. Complicaciones en el transporte me lo impidieron a última hora... pero me pasé el fin de semana siguiendo lo que pude vía on-line y muriéndome de envidia.

Aunque me queda el consuelo de que salía de guardia y quizás hubiera estado poco sociable, y que mi hospital estuvo estupendamente bien representado, me dio mucha lástima perdérmelo.

Así que nada, al siguiente habrá que ir, ¿no?

Sigo por aquí...

... pero la verdad es que sin mucho que contaros.

Los días se suceden cada vez más rápido, y tengo taaaaantas cosas que asimiliar, aprender, estudiar, etc. que me cuesta hacer otra cosa que no sea pensar en el hospital. Sigo feliz, en pleno enamoramiento de mi trabajo, pero con poquísimo tiempo para contaros como es debido qué es de mi vida.

Esta semana he tenido que quedarme muchas tardes a trabajar, he tenido una mini-guardia de 6 horas de imprevisto, he visto sola a muchos pacientes, he hecho muchas historias clínicas, he mejorado mi sistemática de exploración, he participado en sesiones clínicas, he ayudado en una de las líneas de investigación abiertas en el servicio, he dado de alta a pacientes que creí que no saldrían del hospital... como os digo, demasiadas cosas para intentar resumirlas.
mi
Así que por esta vez sólo eso, un hola rápido para que veáis que sigo aquí y pienso en vosotros. La próxima entrada, más y mejor (espero).

7 días más...

¡Qué rápido me pasan los días! Y menos mal, porque llego tan cansada a casa que necesito rápido mi dosis de fin de semana... Aunque claro, después llega, y hay que usarlo para hacer la compra, limpiar y estudiar, así que el descanso, de momento, se promete escaso. Eso sí, sacrificarlo por estar haciendo lo que quiero es un lujo, así que no me quejo.

Como ya os comenté, esta semana ha sido un poco de locos... la que viene, aunque larga, no se presenta tan movidita como ésta.

Para empezar, todas las tardes las he tenido ocupadas en un curso de Introducción Hospitalaria, muy bueno, por cierto. El hecho de que el curso lo impartieran los residentes mayores es de agradecer porque, a pesar de alguna excepción, la mayoría de sesiones se enfocaron de una forma muy práctica para sobrevivir a nuestras primeras guardias. Al menos yo, he aprendido bastante, y recordado algunas cosas importantes, así que aunque quedarse hasta tarde en el hospital se ha hecho un poco cuesta arriba... ha merecido la pena.

Las mañanas en el hospital han pasado muy bien, con pacientes a los que ya conozco bien y con ingresos que ya no me da tanto miedo conocer desde cero. El viernes, por ejemplo, pase la planta sola porque mi adjunta tenía consultas externas (tranquilos, que luego se me unió y corrigió lo que hacía falta), y aunque al empezar la mañana estaba un poco asustada por mi primer día "sola", poco a poco fui calmándome y creo que al final me apañé bastante bien. El día a día, la verdad es que se me hace muy fácil, combinando las visitas a los pacientes con las sesiones... y con todo lo que aprendo de mi adjunta; sin duda, es la parte que más disfruto del trabajo.

El miércoles, además de todo lo anterior, me tocaba guardia. La segunda, aunque a efectos prácticos puede considerarse la primera, pues estaba más desprotegida que la otra vez. Esta vez se notó que había mucho más trabajo, tanto por la tarde como por la noche/madrugada, y encontrar momentos de descanso nos fue algo difícil, aunque por suerte los casos (a excepción de un par) no eran demasido complejos. Dormí poquito, eso sí: me acosté a las 6 de la mañana y a las 7.30 ya estaba en pie para no llegar muy dormida a la sesión de las 8.00... me fui a casa a las 11.00, me acosté dos horitas, y me volví al hospital para el curso. ¡El jueves fue un día muuuuuy duro en ese sentido! Pero sobreviví, me acosté muy pronto por la noche, y el viernes estaba como nueva.

Y los pacientes, como siempre, han sido lo mejor de la semana. Pacientes que te piden llorando que no les dejes solos en el box de Urgencias, pacientes que te cogen la mano mientras les explicas que la cosa no está saliendo tan bien como esperabas, pacientes que te sonríen cuando les dices que por fin pueden irse a casa... mil historias y lecciones que saco de cada uno de ellos. Pacientes que me enseñan mucho de Medicina, pero me enseñan más de ser persona.

Como véis, he tenido poco tiempo para todo lo demás, y este fin de semana lo estoy diviendo entre descanso y estudio... pero el domingo está terminando y me queda todavía mucho que estudiar. Al menos esta semana no tengo guardia ni cursos, así que podré ponerme con lo pendiente por las tarde, ¡espero! Mientras, a seguir aprendiendo y disfrutando.

Buscando mi tiempo...

... pues mi lugar creo que lo he encontrado.

Siento mucho no pasarme más por aquí últimamente, pero adaptarme a los horarios del hospital y compaginarlos con cursos, estudio, las cosas de casa y demás está siendo bastante complicado. Empiezo a coger el ritmo y no llegar tan agotada a casa, pero encontrar minutos para la vida 2.0 me está costando todavía.

Esta semana (¡la segunda!), la verdad es que me ha pasado a una velocidad de vértigo. Entre la guardia del lunes, librar el martes (que aproveché para dormir y estudiar), y que el miércoles había bastante trabajo que hacer, terminé mi semana laboral estrictamente hablando. Y es que el jueves y el viernes estuve asistiendo a un curso de electrocardiogramas organizado en otro hospital (bastante lejos de casa), muy interesante y del que salí con las ideas más claras que cuando entré.

Hablando de todo un poco, la guardia ya sabéis que la pasé bastante bien... El miércoles, como os digo, hubo bastante trabajo (en realidad no más del habitual, pero nos entretuvimos con otras cosas y el pase de visita se alargó un poco). Los pacientes de esta semana, la mayoría los mismos que la semana anterior, han sido una fuente de experiencias para mí: desde una alta que dimos el lunes de la que me alegré muchísimo, a mi primera historia hecha íntegramente por mí (con correcciones posteriores, claro), los primeros familiares que preguntaron por mi, algún caso complicadillo que me motivó a estudiar... me quedo con todo lo que he aprendido de ellos.Y, por supuesto, siguen participando en todo esto mis Rs mayores y mi tutora, de los que intento aprender todo lo que puedo y a las que agradezco enormemente toda su paciencia y su saber enseñar.

Del curso no puedo contaros mucho, pues sería entrar en algo muy específico. Sí comentar que me pareció muy útil, combinando clases teóricas (que sí se hacían algo pesadas en algún momento), con seminarios prácticos en grupos pequeños donde todos podíamos aportar nuestra lectura del ECG en cuestión, y que creo que realmente es la mejor parte del curso. Me dio mucha lástima tener que salir antes los dos días, pero entre la reunión de las guardias que tuve el jueves, y asuntos familiares el viernes, no me quedó otro remedio. Por si a los futuros R1s os interesa, como creo que se organiza cada año, os dejo información sobre el curso.

¿Reunión sobre guardias? ¡Así es! El jueves por la noche por fin conocí a mis coRs de Familia, con los que nos reunimos para organizar las guardias del mes de junio y sortear los festivos para lo que queda de año. ¿El resultado? Además de 3 guardias para este mes, trabajar para Nochebuena y un festivo menor, me quedo con haberlos conocido y con la cenita que nos pegamos después unos cuantos. Eso sí, hay que preparar una cena en condiciones donde estemos todos.

Y ya está, ésta ha sido más o menos mi semana. La que entra se presenta intensa, con el trabajo de cada día, un curso de Urgencias cada tarde, una guardia el miércoles, las consabidas sesiones e intentar sacar tiempo para un par de cursos virtuales que debo hacer. ¿Tendré tiempo para estudiar?, ¿y para pasarme por aquí? Espero que sí, pero si no.. al menos será por estar haciendo lo que me gusta.

Mi primera guardia

 ¡¡Primera guardia superada!!

Apenas una semana después de incorporarme al Hospital, ya he tachado una cosa más de la lista de primeras veces como residente. Bueno, la he tachado a medias, pues tuve la gran suerte de no estar sola ante el peligro, pero aún así el miedo inicial a lo desconocido que es el mundo de las guardias, ha desaparecido (creo). Desde las 15.00h de ayer hasta las 10.00h de esta mañana, he intentado absorber al máximo todo lo que sucedía... y espero que alguna cosa se me haya quedado.

Después de mi jornada habitual (de 8.00 a 15.00h), comida y con muchas ganas, me tocaban unas largas horas en Urgencias... La verdad es que no se me han hecho largas, ni pesadas, aunque hacia las 8.00h de la mañana de hoy empezaba a notar los estragos del cansancio. He podido dormir, sí: teóricamente, he tenido 3 horitas para eso, pero como novata que soy en esto de las guardias, cuando he podido dejar de pensar que no iba a oír el teléfono si me llamaban y he conseguido dormirme... sí, ha sonado el teléfono.

Pero no ha sido una guardia especialmente dura, por lo que he podido ver (y teniendo en cuenta que los lunes, según dicen, son un día especialmente malo). La tarde se pasó muy rápido, con pausa para merendar a media tarde: pocos pacientes, ninguno demasiado urgente. La noche, al principio parecía que iba en la misma tónica, pero poco a poco la gente se ha ido animando a visitarnos y, después de despertarme, la verdad es que ya no hemos parado. Pero vamos, que he tenido tiempo para sentarme, estudiar, preguntar, repasar... ¡genial!

Como os decía no he estado sola, sino que una vez más he abusado de la paciencia de mi R2 para ir como un "añadido"; además, había también dos residentes más mayores y una adjunta, y la verdad es que todos han sido muy amables y docentes, enseñándome los pacientes que creían interesantes y explicándome algunas cosas que no se pueden olvidar en algunas de las patologías más frecuentes que se ven en Urgencias. Aún así, cuando los casos eran facilitos, me han dejado apañarme a mí sola: historiar, explorar, pedir las pruebas necesarias, plantear el tratamiento y si el paciente se podía dar de alta o podía ingresar; obviamente, siempre bajo supervisión (que para eso era el primer día), pero esta autonomía que me han dado, al contrario de lo que pueda parecer, me ha hecho ganar bastante confianza.

Es difícil resumir, de nuevo, todas las emociones que me embargaban ayer: miedo, curiosidad, ilusión, cansancio, respeto, ganas de aprender, preocupación... Pero más que con ellas, me quedo con las sensaciones. La sensación de atender a un paciente desde que entra por la puerta hasta que sale después de que le expliques que no tiene nada grave, la sensación de poner mi nombre y número de colegiada en un informe o una receta, la sensación de bienestar tras informar a los familiares preocupados, la sensación de una paciente sosteniendo tu mano y sonriéndote mientras le explicas que en unos días estará mejor.

En fin, ahora mismo, aunque agotada (y eso que cuando he llegado a casa he dormido un par de horas), repetiría las veces que hiciera falta. Es la novedad y la adrenalina, lo sé, y seguramente en unas semanas os haya hablado ya de guardias horribles. Pero de momento ésta, mi primera, no podía dejarme mejor recuerdo.

Consultas externas XXXII: semana del 16-22 de mayo


¡Hola a todos! Aunque esta semana ha sido de no parar (y menos lo será la que empieza mañana), no podía dejaros sin el resumen semanal; eso sí, tengo mucha lectura pendiente todavía, así que la mayoría la tendréis el próximo domingo.

Lo que sí os dejo es un LipDub muy divertido de la Facultad de Medicina de Valencia:

¡Primera semana superada!

¡Qué rápido han pasado los días! Hace nada estaba nerviosísima esperando empezar, y ahora han pasado ya 6 días de trabajo y aprendizaje (aunque sigo nerviosísima, para qué negarlo). Así que como no he tenido tiempo de pasarme antes por aquí, y como tampoco es plan de detallaros al completo toda mi vida, os hago un resumen de mi primera semana como residente.

Ya os conté el primer día, que básicamente fue poner caras a un montón de gente y situarme un poco. El primer día "de verdad", lunes, la verdad es que fue muy cansado... No había demasiado trabajo, pero salí muy tarde del hospital y, además, parece que todavía no he pillado el ritmo de volver a madrugar tanto. Sea como sea, ése día vi a mis primeros pacientes y seguí con la tarea más importante de la semana: tomar el pulso al hospital. Del lunes salí aprendiendo mucho de medicina, pero también a no perderme (definitivamente).

En general, los días han transcurrido más o menos igual, visitando en planta, aunque a eso hay que añadirle ya dos sesiones del servicio (muy interesantes las dos), una sesión que se hace semanalmente en el Hospital Clínic, dos horitas que bajé a Urgencias a observar cómo funcionaban por allí las cosas, un desfile de pacientes donde, desafortunadamente, la mayoría no han tenido buen final, etc. Pensándolo ahora, es difícil resumir todo lo poco y mucho que he vivido y aprendido ya: mi miedo a decir cualquier cosa, mis días volviendo a seguir a un residente (pero suerte tengo de que mi R2 me lleve con ella... ¡qué paciencia tiene conmigo!), mis tanteos de hacer historias clínicas que luego tienen que corregirse, el volver a explorar e interrogar a los pacientes (y sus familiares), el conocer a un montón de gente (y enterarme de que la mayoría ya me "conocían" porque me leen por aquí o conocen este blog), el ver un caso de los poco frecuentes (¡un pénfigo!), el tener mis primeros pichigüilis (con libro incluído)... ¡muchísimas cosas!

Eso sí, cada tarde al llegar a casa, después de comer rápido (si no lo he hecho en el hospital, que ha sido casi la norma), me ha tocado ponerme a estudiar. Aunque decir "me ha tocado" no es del todo correcto, lo he hecho porque he querido... ¡y porque tenía unas ganas locas! Y eso me parece genial; me parece genial que después de dormir poco, llegar agotada y tarde a casa y hacer todo lo que hay por hacer, me sienta motivada a estudiar y lo haga, de verdad, con muchas ganas. Es buena señal, ¿no? Porque aunque pueda parecer que es horrible que se me hayan olvidado tantas cosas (que lo es), el hecho de recordar otras muchas y de haber encontrado un lugar y unas personas que me motiven a hacerlo me encanta.

Así que, como véis, sigo encantadísima... y creo que lo estaré por mucho tiempo. Eso sí, el lunes me daré de morros con la realidad, ya que tengo mi primera guardia; y aunque no estaré sola (mi R2 de carabina de nuevo), cosa que agradezco enormemente, ahora mismo estoy bastante asustada.¡Tengo tanto que repasar y aprender! Suerte que, también para ponerme al día, la próxima semana me he apuntado a un curso sobre ECGs.

De momento, me toca descansar un poco por hoy. Intentaré volver a mi ritmo de publicación, sea cuál sea, pero como os dije me llevará unos días situarme del todo. Espero que mis coRs blogosféricos, y el resto,  hayáis tenido también una buena semana.

¿Qué es una historia clínica?

Desde que abrí este blog, la pregunta que más se ha repetido en las búsquedas y en Formspring ha sido qué es una historia clínica. Eso, y los montones de búsquedas de lo más variopintas que me llegan en referencia a este tema, y coincidiendo en que como R1 de Interna mi objetivo es hacer unas perfectas historias clínicas, me ha empujado a publicar esta entrada.

La verdad es que vistas algunas preguntas que me llegan, creo que muchos no lo tenéis nada claro... cuando en realidad me parece algo de lo más sencillo. Una historia clínica no es más que un compendio de todos vuestros antecedentes médicos, el motivo que os lleva a consultar a un médico, vuestras alergias, operaciones antiguas... pero también engloba a los resultados de la exploración física y las pruebas que os puedan pedir, el diagnóstico, la evolución y el tratamiento. ¿No habéis ido nunca al médico y os ha agobiado a preguntas? ¡Pues para eso son! En esta entrada, me voy a limitar a daros un esbozo de las cosas que solemos preguntar, y por qué, ya que tampoco creo que haga falta profundizar demasiado en el tema... luego, si queréis saber algo más concreto, siempre podéis preguntarme en los comentarios.
  1. Anamnesis: esta es la parte más extensa de una historia clínica, ya que se refiere a toooodas las preguntas que podemos hacer los médicos para llegar a saber qué le pasa a un paciente. Como veréis, solemos dividirla en diferentes partes:
    • Datos de filiación: como en cualquier informe y documento legal (como es una historia clínica), necesitamos conocer el nombre, edat, profesión, etc.
    • Motivo de consulta: lo principal, ¿por qué ha venido ese paciente a visitarse? Debemos ser capaces de sintetitzarlo en una sola línea, pues ya lo ampliaremos más tarde.
    • Antecedentes familiares: en mis años de estudiante he visto que muchas veces se omite este apartado en la entrevista al paciente, cuando debería ser básico, pues nos puede ayudar mucho. Deberíamos preguntar aquí por las enfermedades más prevalentes (hipertensión, colesterol, diabetes, cáncer, cardiopatía isquémica, etc.) y, a ser posible, deberíamos ser capaces de hacer un árbol genealógico de unas dos generaciones, pues podríamos estar ante un cuadro hereditario sin saberlo.
    • Datos epidemiológicos: esto quizás sea más específico de algunas patologías, como las infecciosas, y por eso también se omite a veces... aunque no deberíamos. Aquí hay que preguntar por viajes al extrangero recientes, vacunas o transfusiones recibidas, convivencia con animles, etc.
    •  Medicación habitual: importantísimo saber si nuestro paciente está tomando algún medicamento (y para qué lo toma)
    • Antecedentes personales: apartado muy extenso donde preguntamos por todo lo acontecido en el pasado,
      • datos del nacimiento: cómo fue el parto, primeros días, tiempo de lactancia, etc.
      • desarrollo y pubertad, sobre todo en las mujeres, para conocer su historia ginecológica (edat de la primera menstruación, si son regulares o no, etc.). También en las mujeres preguntaremos por el número de partos, hijos y abortos.
      • hábitos fisiológicos: ritmo miccional y defecatorio, tipo de dieta, nivel de ejercicio...
      • hábitos tóxicos: consumo de tabaco, alcohol u otras drogas.
    • Antecedentes patológicos (que podemos englobar en el apartado anterior): lo que no se nos puede pasar por alto:
      • alergias a medicamentos u otras sustancias.
      • vacunaciones (si no lo hemos preguntado antes)
      • enfermedades importantes en la infancia
      • accidentes y traumatismos importantes
      • enfermedades sufridas, ya sean de forma aguda (por ejemplo, una neumonía) o crónica (por ejemplo, diabetes). Aquí no sólo hay que reflejar que se han sufrido o sufren, sino cómo se controlan, si están en tratamiento, etc.
      • intervenciones quirúrgicas
    • Enfermedad actual: aquí ampliamos el motivo de consulta. Cuándo empezaron los síntomas, cómo ha evolucionado hasta el momento, qué molestias hay actualmente, si hay dolor, si hay fiebre... ¡todo lo que podamos saber! Deberíamos ser capaces de hacer, ni que sea resumidamente, una anamnesis por aparatos y sistemas, preguntando activamente por los síntomas y signos más comunes, desde la cabeza a los pies.
  1. Exploración física: cualquier maniobra que un médico haga debe constar aquí, junto a los resultados (sean normales o no, pues si ponemos nada el que la lea puede pensar que se nos ha pasado por alto hacerlo). Siempre deberíamos hacer una exploración completa, y no centrada sólo en un punto (es decir, si al paciente le duele la barriga, también hay que auscultarle y hacerle una exploración neurológica).
  2. Curso evoluivo: esta parte no está siempre, pero sí en pacientes que están ingresados o en observación. Si habéis estado ingresados en un hospital, habréis visto que los médicos se han pasado a veros y, aunque lo hayan hecho muy brevemente, os han explorado de nuevo y os han preguntado algunas cosas (cómo habéis pasado la noche, si tenéis dolor, etc.): bien, ésto es lo que se recoge en esta parte de la historia clínica, y nos sirve (como su nombre indica), para ver cómo evoluciona un paciente. A nivel ambulatorio o de consulta, corresponde a todas aquellas visitas que no son la primera (momento en el que os habrán hecho la anamnesis detallada), siempre que no os estéis visitando por un problema nuevo.
  3.  Dignósticos y tratamientos: es la parte más específica, donde reuniendo todos los detalles se llega a una conclusión... y a su debido tratamiento.
En cuanto al órden de todo esto, aunque los partados numerados sí tienen un órden lógico, dentro de la anamnesis puede variar... Hay quien sigue el proceso que os he dicho; a mí en cambio me gusta empezar por el motivo de consulta y la enfermedad actual, pues creo que para el paciente lo demás no tiene tanta importancia en el momento, y empezar preguntando si vive con animales puede darle la sensación de que, para nosotros, su problema no es importante. Sea como sea, lo más importante y que no debéis olvidar nunca, es que debéis seguir un órden (siempre el mismo), sea el que sea, pues de lo contrario os dejaréis muchas cosas por preguntar o hacer.

La verdad es que podría hacer una entrada muuucho más larga (o una serie de entradas) hablando de este tema, pues tiene bastante miga, pero como idea principal creo que os servirá.

Consultas externas XXXI: semana del 9 al 15 mayo


¡Qué semana tan especial para los nuevos residentes! Aquí estamos, empezando de nuevo, un largo camino que nos llevará a terminar nuestra especialidad.

En estos días, la blogosfera se ha hecho eco de esto: desde gente como yo explicando sus miedos hasta montones de adjuntos y residentes mayores dándonos la bienvenida. Pero tranquilos, que en esta semana ha habido lugar también para otras cosas muy interesantes.

Para terminar, hoy os dejo con el primer capítulo de una de mis series favoritas: Scrubs, que además creo que es la que mejor refleja el día a día en un hospital.

Antecedentes personales

Contacto