Buscando residencia IX: cómo completé mi lista


Ha pasado ya casi un mes desde que obtuve mi plaza... ¡qué rápido pasa el tiempo cuando se es feliz! Así que antes de que pase todavía más tiempo, quería explicaros brevemente cómo hice mi famosa lista para que, tal vez, en el futuro pueda servir de consejo a los futuros residentes. Evidentemente, no es ningún método, simplemente como lo hice yo.

Si me seguís desde hace un tiempo, ya sabréis (o podéis intuir), que tenía un jaleo considerable en mi cabeza. A pesar de que mi especialidad la tenía clara (con segundas opciones muy cerquita, pero clara al fin y al cabo), el lugar me llevaba de cabeza... No sabía si ir a un hospital grande o a uno pequeño; no sabía a qué grande o pequeño quería ir. Este problema creo que no está en todas las especialidades, pero en Medicina Interna me parece un punto muy importante, que puede marcar la diferencia en la futura formación; otro día os hablaré de este tema y cómo me decidí en esta cuestión, pero hoy no quiero alejarme mucho del tema inicial. Pero, ¿qué pasó cuando supe, más o menos, dónde quisiera ir?: pues tenía que meterlo todo en una lista ordenada, con muuuuchas opciones, para que el día P no me pillara desprevenida.

Lo primero que hice fue hacer una lista según mis "sensaciones": qué impresión me había llevado del lugar y la gente, qué tipo de pacientes había, cómo me sentí al salir de allí, si me había imaginado después trabajando allí... y, sin mirar para nada mis notas tomadas esos días, qué cosas buenas recordaba de cada hospital (distancia, guardias, rotaciones, sueldo, etc.). Con eso obtuve una primera lista muy, muy subjetiva, donde reinaban los pálpitos y poco más.

Después vino la parte de Anna que suele predominar en mí, que es la lógica y la reflexión: me pasé cerca de una hora creando una lista de prioridades más o menos objetiva. Para ello, cogí varios folios y creé una tabla con tres columnas:
- cosas buenas/ventajas
- cosas malas/desventajas
- cosas que sólo podía encontrar en ese lugar

Esas tres columnas las llené con todos los hospitales que visité, y alguno más del que disponía información por otras vías. Evidentemente, al ponerlo todo (lo más razonable, como librar las guardias, o lo más subjetivo, como estar al lado del mar) obtuve muchos parámetros, pero fácilmente (y de forma muy visual), pude ver que había hospitales donde las cosas buenas eran muchísimas, otras donde las malas eran importantes, y otras donde encontraría cosas exclusivas si hacía allí la residencia. Así, dentro de que seguía siendo una lista subjetiva (porque lo que para mí es bueno, como tener muchas sesiones, para otro puede ser malo porque le parezcan un coñazo) era mucho más reflexiva, y la hice contrastando toda la información que saqué de mis rutas hospitalarias.

Al final, como podéis imaginar, lo que hice fue fusionar las dos listas. Para poca sorpresa mía, los pálpitos fueron acertados, ya que más o menos la primera lista "impulsiva" concordaba con la segunda lista "reflexiva". Retoqué alguna cosilla antes de darla por terminada, pero en un proceso total de un par de horas, lo tuve claro... ¡y no sabéis lo descansada que me quedé! Esa lista, aunque fue sufriendo tachones, no se modificó en lo más mínimo.

Afortunadamente, mi primer puesto es el que conseguí obtener: fue el primero en las dos listas que creé, así que no creo haberme equivocado. Por si acaso, llevaba muchas opciones: 10 hospitales donde, con sus más y sus menos, no me importaría estar, 5 hospitales que me quedaban terriblemente lejos de casa (y que ni siquiera había visitado), pero a los que iría con tal de no renunciar a la especialidad y soñada. Y, finalmente, mi segunda opción (Medicina de Familia), con todas las unidades docentes que me gustaban en la província.

Si estáis leyendo y os encontráis en los días previos a vuestra elección, algunos consejos rápidos:
- la lista es vuestra, y tenéis que hacerla solos. Podéis consultar y hablar durante el proceso, claro, pero esas horitas de ponerse frente al papel y escribir los hospitales... es una decisión que debéis hacer sólo vosotros.
- por la misma razón, y porque la habréis hecho en un momento de serenidad (relativa), debéis hacerla antes de que empiece la asignación de plazas y, por nada del mundo, la cambieis después.

Como todo, ésta es sólo mi opinión y consejo. Si alguno quiere consultar mi lista completa, sólo tiene que preguntar, pero recordad siempre que el hospital/especialidad es algo muy personal, y mi primer puesto podría ser el último para vosotros. ¡Encontrad vuestro primero de la lista!

4 firmas:

Yopopolin 4 de mayo de 2011, 21:40  

es que es una decisión dificil, como para no pensarsela, ver pros y contras, estudiarla... etc etc...
pero tu YA la tieneeesss! :)

no te queda nada para empezar!

Miriam 4 de mayo de 2011, 22:13  

Una idea muy chula la de la tabla con pros, contras y "exclusividades" Anna!
Me acordaré de revisar este post en un par de años! xD

Suerte en tu comienzooo!!!
Un besoo

Anna 5 de mayo de 2011, 13:51  

No sabes lo nerviosa que estoy YOPO xDDDD

Es sólo un método que a mí me funcionó MIRIAM, pero si ves que puede ayudarte... te lo recordaré en el futuro ;)

Besos a los dos!!

Irene y Umpa Lumpa 14 de febrero de 2014, 21:50  

Miriam me ha llevado a esta entrada... Sólo me queda un año para estar en esa situación.
Usaré tu método.

=)

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