La muerte anónima

Hace unos meses, en esta entrada, os contaba un poco lo presente que está la muerte en mi día a día, y cómo suelo afrontar al momento de comunicarlo a los familiares. Me disgusta, mucho, lo paso mal. Pero todavía hay otra forma de morir que me angustia mucho más: la muerte anónima; y, desgraciadamente, he presenciado varias estas últimas semanas.

Yo llamo así a lo que les pasa a algunos pacientes, gente de la que no sé nada. Generalmente vagabundos o, a veces, extranjeros. Se trata de personas que vienen indocumentadas, que muchas veces no conocen el idioma y no pueden decir quién son (o no están en condiciones para hacerlo), que seguramente no tienen ya familia ni amigos que dejar atrás... Son gente anónima, que vive al márgen de la mayoría de las personas y que, si muere en un box de Urgencias de madrugada, sólo lo sabremos los médicos que estamos allí, las enfermeras, y tal vez la patrulla de policía o la ambulancia que lo haya traído... cuando cambiemos el turno de guardia, nadie sabrá que estuvieron allí.

Me horroriza la idea de pensar que esta gente sufre, muere, y nadie se da cuenta de ello. Que el mundo, al día siguiente, será exactamente igual, su muerte no supondrá una diferencia para nadie. Tal vez tengan familia, pero hace años que perdieron el contacto. Tal vez tengan amigos, pero están acostumbrados a que desaparezcan por largo tiempo. Morirán solos, y yo no tendré que dar explicaciones a nadie. Nadie a quién llamar, nadie a quién decir lo siento... nadie que les llore. 

Cuando esto pasa, mi idea de la humanidad se viene abajo. Y quiero pensar que para mí esa gente dejará de ser anónima, les recordaré... pero lo más triste de todo es que cuando pase el tiempo sólo me quedará un vago recuerdo de ellos. Seguramente no recordaré sus caras; casi nunca sabre sus nombres.

Sirva esta entrada, pues, para recordar que, al menos durante unas horas, a mí me han importado: yo sí les he llorado.

7 firmas:

Miriam 8 de septiembre de 2012, 21:44  

:( Tiene que ser muy duro...
Un beso fuerte!!

Aniña (@vampyevil) 8 de septiembre de 2012, 21:47  

besitos grandes!!!
muaaa!!!

Aniña (@vampyevil) 8 de septiembre de 2012, 21:47  

me ha encantado leerte y encontrarte!

Anna Pardo 9 de septiembre de 2012, 10:15  

Muchas gracias chicas :)

Besotes a las dos!!

@cgil_sv 10 de septiembre de 2012, 22:08  

Muy bueno! Rezuma capacidad de sorpresa y sentido humanista de la profesión: una mirada abierta y sensible difícil de mantener ante la presión asistencial y otros inductores de rutina. Felicidades!

Aurea Curiositas 11 de septiembre de 2012, 23:57  

¡Qué entrada más bonita! Ha valido la pena la desidia anterior para meterme hoy y leer esto :)

Anna Pardo 12 de septiembre de 2012, 10:46  

Por eso espero mantener esa mirada CGIL_SIV, espero que la rutina no me haga perderla :)

Gracias ÁUREA, me alegra que te gustara.

Un beso a todos!!

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